SANTO DOMINGO.-El Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Ocoa condenó este jueves a 30 años de prisión a Nazario Mercedes tras ser encontrado culpable de la muerte de su expareja Daylin Darmelin de los Santos Ramírez, de 23 años, ocurrida el 19 de marzo de 2022 en el municipio de Rancho Arriba, provincia San José de Ocoa.
- Mercedes también es señalado de haber cometido al menos cinco asesinatos de mujeres.
Además de la pena de prisión, los jueces Alfis Brandeli Castillo, Dayham E. Rodríguez y Loida Amador Sención condenaron a Mercedes al pago de 3 millones de pesos a favor de Bilexis Margarita Ramírez, madre de la víctima.
El tribunal lo declaró culpable de homicidio, agresión sexual y violencia de género, delitos contemplados en los artículos 295, 303, 304, 309 (numeral 1) y 330 del Código Penal.
El condenado escribió los hechos en un cuaderno
Valdez indicó que la defensa de Mercedes intentó desvincularlo del hecho, pero que la exposición del Ministerio Público fue «bastante clara y demostró que el acusado realmente le causó la muerte, no solo con los testimonios presentados, sino también con un manuscrito que él mismo escribió. En ese cuaderno, confiscado como prueba durante un allanamiento a su residencia, describía todo lo que había hecho y pedía perdón».
- Mercedes deberá cumplir la pena en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Najayo-Hombres.
El imputado también es señalado de haber cometido al menos cinco asesinatos de mujeres, por lo que ya se encontraba preso en el mismo centro penitenciario antes de la sentencia.

Yomaris Castillo, la hermana de Yanet, una de las víctimas de Nazario Mercedes, confeso asesino en serie. (FUENTE EXTERNA)
Condena de 30 años contra dos hombres que asesinaron a otro en La Canela de Santiago
Respondiendo a lo solicitado por el Ministerio Público, el Tercer Tribunal Colegiado de Santiago condenó a 30 años de prisión a dos hombres que asesinaron a otro y enterraron su cuerpo en una finca de yuca, en un hecho ocurrido en el año 2024 en el distrito municipal La Canela.
La Fiscalía de Santiago aportó toda la evidencia material, documental, pericial y testimonial necesaria para demostrar la responsabilidad penal de Miguel Andrés Rosa Espinal (Bichán) y Erickson Núñez Gil (Erick), en el asesinato de Bismarck Ramón Fernández Jáquez (Momo).
Familiares de Fernández Jáquez denunciaron la desaparición de la víctima.
Los mismos familiares ubicaron luego el cuerpo de Fernández Jáquez enterrado en un sembradío de yuca, en una zona del barrio El Silencio, en el distrito municipal La Canela.
A la zona se trasladó la fiscal Ada María Reyes Castillo, quien en representación del Ministerio Público dio inicio al levantamiento de evidencias para determinar las circunstancias en que le dieron muerte a la víctima.
Con un pliego de pruebas sólidas, la fiscal Aida Medrano Gonell demostró en la etapa de juicio que Rosa Espinal y Núñez Gil planificaron el hecho de sangre.
Luego de un juego de dominós al que se unió la víctima, los acusados, junto a un tercer cómplice, condujeron a Fernández Jáquez hasta una zona oscura y una vez allí, Rosa Espinal tomó una piedra y lo golpeó en la cabeza.

La víctima cayó violentamente al suelo y Núñez Gil aprovechó el momento para infringirle múltiples estocadas con un arma blanca. Los procesados hicieron un hoyo y enterraron el cuerpo sin vida.
Además de los testimonios recolectados durante la investigación, la Fiscalía de Santiago presentó al tribunal, integrado por las juezas Deyanira Méndez, Kimberly Tatis e Ingrid Liberato, pruebas materiales e irrefutables como la pala que los procesados utilizaron para cavar. En las cercanías donde fue enterrado el cuerpo también se encontró uno de sus calzados y restos de su cabello.
La condena contra los acusados se produce en relación con la calificación jurídica otorgada por el Ministerio Público al proceso que establece violaciones a los artículos 265, 266, 296, 297, 298, 302 y 359, del Código Penal Dominicano que tipifica los delitos de asociación de malhechores, asesinato y ocultamiento de cadáver.


