BARCELONA.– Aseguran identificarse con animales y actúan como tal, tapando sus rostros con máscaras, moviéndose a cuatro patas, saltando o reptando: son los ‘therians‘, un fenómeno que se ha hecho viral en redes sociales y que este viernes y sábado reunirá en ciudades españolas como Barcelona y Bilbao a los miembros de la comunidad.
El movimiento ‘therian‘ surgió en la década de los 90 del siglo XX, pero ahora alcanza su máxima popularidad gracias a redes como TikTok, Instagram o YouTube, donde estas personas, en su mayoría adolescentes, comparten vídeos con sus experiencias de identidad animal.
En estos vídeos, que acumulan miles de visitas en internet, se puede ver a ‘therians‘ enmascarados o enfundados en trajes de perros, gatos, zorros o serpientes, imitando sus movimientos y sonidos. Algunos incluso interactúan con animales reales en parques y sitios públicos.
«Me identifico con un lobo»
La mayoría de ‘therians‘, sin embargo, utilizan únicamente máscara, rabo u orejas como seña de identidad. Es el caso de Fin -nombre ficticio-, un joven de 17 años de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) que hace nueve que forma parte de esta comunidad y que se identifica con un lobo gris albino.
«Me siento conectado a este animal, siento que fácilmente podría haber sido uno en mi vida pasada», explica a EFE Fin, que llega a la entrevista ataviado con una máscara hecha por él, orejas peludas y una larga cola blanca.
Fin es consciente de que su vestimenta causa extrañeza y le divierte ver cómo reaccionan las personas que se cruzan con él. Entiende que bromeen con su aspecto o lo critiquen, pero lamenta «los ataques irracionales de ira» que en ocasiones sufren los ‘therians’.
Identidad y espiritualidad en la comunidad therian
Los ‘therians‘ no se consideran animales como tal, pero aseguran que sienten una conexión profunda con ellos en un plano espiritual.
Así lo constata Fin, que se siente ‘therian‘ desde que tenía 8 años: «La gente se cree que pensamos que somos animales y que vamos todo el día a cuatro patas, pero en realidad es una conexión espiritual, nada más».
De Latinoamérica a España, con la popularidad en aumento
Lejos del ‘boom’ que el fenómeno vive en Argentina, Fin explica que en Barcelona son actualmente muy pocos ‘therians‘ y que por eso es difícil montar quedadas.
Pero la visibilidad de los ‘therians‘ va en aumento, como también la curiosidad y sorpresa que genera su forma de actuar.
La psicóloga sanitaria Claudia Rossy explicó a EFE que algunos jóvenes se unen a esta comunidad por curiosidad, porque lo han visto en redes sociales y se encuentran «bien acogidos» en el grupo, mientras que otros «describen una conexión profunda real con un alma animal».
Si los ‘therians‘ pueden «llevar una vida normal» y este sentimiento no les afecta a nivel funcional, señala la experta, entonces no habría problema. «Pero hay que estar muy pendientes de la evolución porque es durante la adolescencia cuando uno desarrolla su identidad como ser humano», subraya.
Julissa Podestá, psicoterapeuta Peruana: “Ser un therian no es un trastorno mental, siempre que no haya depresión o se aleje de la realidad”
En los últimos meses, la tendencia de los therians —adolescentes que se identifican con animales y buscan explorar su identidad a través de esta conexión— ha llegado al Perú, generando inquietud entre padres y especialistas. La psicoterapeuta Julissa Podestá, en declaraciones a Latina, explicó: “Un therian es una persona que se identifica o que siente el deseo de explorar con un animal. Estos adolescentes buscan un sentido de pertenencia o validación dentro de un grupo que comparte su misma perspectiva”.
La psicoterapeuta subrayó la importancia de que los padres observen y acompañen este proceso, sin minimizar ni ridiculizar la experiencia de sus hijos. “Como padre, es fundamental saber que mi hijo está explorando. Hay que preguntarle qué está sintiendo, por qué se siente así o qué me quiere decir”, enfatizó.

Además, advirtió sobre ciertas conductas asociadas al fenómeno: “Se han visto casos en los que algunos jóvenes muerden o imitan comportamientos animales. Los padres deben explorar qué está pasando por la mente de su hijo y qué intenta comunicar”.
La especialista recomendó a las familias mantener límites claros y un acompañamiento constante: “Como padres, hay que marcar límites saludables y estar atentos a las señales. El problema surge cuando los adultos justifican conductas que pueden llevar al aislamiento, normalizando comportamientos que podrían indicar un problema mayor”.


