PUERTO PRINCIPE.– El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, presentó un nuevo Gobierno de transición, que deberá centrarse en la seguridad, la recuperación económica y la organización de elecciones previstas para el 30 de agosto, en medio de la profunda crisis política e institucional que vive el país.
Esta remodelación se produce casi un mes después de que el actual primer ministro asumiera en solitario la gobernanza del país, tras el fin del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), el pasado 7 de febrero. Y una semana después de la firma por parte de los partidos y agrupaciones políticas del Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de las Elecciones.
El jefe del Gobierno reafirmó que la acción gubernamental se articulará en torno a la seguridad, la recuperación económica y social y la organización de elecciones, anunció este martes en la noche en una comparecencia.
Reparto de cargos
En el nuevo Gobierno de transición, con once ministros nuevos y seis ratificados, figuran Serge Gabriel Collin, nombrado ministro de Economía; Sandra Paulémon, ministra de Planificación, y Raina Forbin, al frente de Asuntos Exteriores.
El antiguo director de la Policía Nacional, Mario Andrésol, asume como ministro de Defensa, mientras que Marcelin Aubourg asume la cartera de Agricultura.
Se mantienen en el Gobierno los ministros del Interior, Paul Antoine Bien-Aimé; de Justicia, Patrick Pelissier; de Sanidad, Bertrand Sinal; de la Condición Femenina, Pédrica Saint Jean; de Comercio, James Monazard, y de los Haitianos Residentes en el Extranjero, Kathia Verdier.
Además, en esta remodelación, Sharina Lochard fue nombrada como secretaria de Estado de Colectividades Territoriales y Jean Willio Patrick Chrispin, secretario de Estado de Comunicación.
Medidas del nuevo gobierno
El primer ministro elogió «el sentido del compromiso y el espíritu de superación de los miembros del Gobierno saliente, que han trabajado en un contexto de crisis particularmente difícil, dando prioridad al interés superior de la nación haitiana».
Fils-Aimé insistió también en la necesidad de pasar decididamente a la acción. «Se acabó el tiempo de los discursos bonitos», declaró, e instó a los nuevos ministros a adoptar una gestión «sana, rigurosa y transparente de los recursos públicos«.
Precisó que se deberán reforzar las capacidades operativas de la Policía Nacional de Haití, las Fuerzas Armadas de Haití y la Fuerza de Represión de Pandillas para recuperar el control total de las zonas bajo el dominio de los grupos criminales y restablecer de forma duradera la autoridad del Estado.
Asimismo, tendrá que establecer los mecanismos institucionales, logísticos y de seguridad necesarios para la organización de elecciones «libres, honestas y creíbles», con vistas a la renovación del personal político y al restablecimiento completo del orden constitucional.
En su comparecencia, también hizo un llamamiento al compromiso ciudadano para la construcción de un Haití próspero, basado en la unidad, la solidaridad y la paz; al tiempo que agradeció el apoyo de socios internacionales para solucionar la crisis que vive el país.


