WASHINGTON.-Un ex funcionario de inteligencia que renunció a su cargo en protesta por la guerra contra Irán, está bajo investigación del FBI por presuntamente filtrar información clasificada, dijo una fuente familiarizada con el asunto.
La fuente dijo a NBC News que la investigación se inició antes de que Joe Kent, aliado de Trump y Boina Verde retirado, anunciara el martes su renuncia como director del Centro Nacional de Contraterrorismo.
Semafor reportó inicialmente sobre la investigación.
Kent, quien estaba bajo las órdenes de la directora Nacional de Inteligencia, Tulsi Gabbard, dijo el martes que estaba en desacuerdo con la decisión de atacar a Irán y que el régimen de Teherán no representaba una «amenaza inminente», como afirmó la administración Trump.
El FBI declinó comentar. La Casa Blanca y la Oficina de la Directora Nacional de Inteligencia no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios el miércoles en la noche.
En su primera entrevista desde su renuncia, Kent le dijo el miércoles a Tucker Carlson que esperaba que hubiera intentos por desacreditarlo. Pero dijo que le gustaría tener la oportunidad de conversar con el presidente Donald Trump.
“Entiendo que por la manera en que salí y por escribir la carta que hay partes de la administración que van a tener que salir tras de mí y tratar de desacreditarme», dijo Kent. «Entiendo eso, pero pienso que el presidente es alguien que escucha».
“Así que pienso que está escuchando. No necesariamente sólo a mí y a ti, pero pienso que está escuchando a muchas personas diferentes, porque creo que sabe en el fondo que esto no va bien y necesita encontrar una manera de sacarnos de ahí».
Gabbard refutó los comentarios de Kent sobre la guerra contra Irán, en una publicación en la red X en la que afirmó que el presidente es el responsable de determinar qué es lo que califica como amenaza inminente. Su oficina actúa para coordinar la inteligencia que proporciona a Trump la mejor información posible, dijo Gabbard en la publicación del martes.
En una audiencia en el Congreso el miércoles, Gabbard rehusó responder si creía que el programa nuclear de Irán representaba una «amenaza inminente».


