La historia no se repite, pero rima. Y esta semana rimó duro en el Golfo Pérsico.
En 1956, Egipto cerró el Canal de Suez y puso a Europa a temblar. Reino Unido y Francia, que se creían dueños del mundo, tuvieron que recoger sus barcos porque Eisenhower les dijo “hasta aquí”. Ese día murió el imperio colonial y nació la era de las superpotencias.
Hoy, 70 años después, Irán hace lo mismo pero en el Estrecho de Ormuz. 34 kilómetros de agua por donde pasa el 20% del petróleo que mueve al mundo. Lo cerraron. Lo minaron. Y le pusieron precio: “Si quieren pasar, paguen $2 por barril y en yuanes”.
Eso no es comercio. Eso es chantaje con turbante.
El manual del matón petrolero
Irán entendió algo que en 1956 aprendieron a la mala: no tienes que ganarle a Estados Unidos en portaaviones. Te basta con cerrar la puerta. En Suez fue el canal. En Ormuz es el estrecho. Y mientras 800 barcos hacen fila y el crudo toca $200, el mundo entero reza.
Trump contestó como en el viejo oeste: “O abren en 48 horas o les apago la luz”. Israel bombardeó Dimona. Irán le tiró misiles a la base de Diego García, a 4,000 km. Los hutíes, Hezbolá, los proxies de siempre, aplaudiendo desde la grada. Es la guerra de los petroleros versión 2.0, pero ahora con drones de $500 que hunden negocios de millones.
¿Qué cambió en 70 años?

En 1956, Europa dependía de Suez. En 2026, Asia depende de Ormuz: el 84% del crudo que sale por ahí va a China, India, Japón. Por eso el acuerdo del 7 de abril lo firmaron en el Vaticano y lo empujó Europa. Porque cuando el chino no tiene gasolina, el mundo se para.
En 1956, las minas se ponían a mano. En 2026, te las mandan en moto acuática suicida y te graban con dron para TikTok. Pero el objetivo es el mismo: demostrar que el matón del barrio puede parar el tráfico.
La lección para RD y demás países que no tienen petróleo
Nosotros, que importamos cada gota y cada tanque de gas, debemos leer bien esto. Los estrechos no son de quien los tiene al lado, son de quien garantiza que estén abiertos. Por eso Estados Unidos metió A-10 Warthogs a volar bajito en Ormuz: porque si no hay paso, no hay comida, no hay luz, no hay paz.

Irán ya firmó que va a retirar las minas y dejar pasar los barcos. Veremos si cumple. Pero la amenaza queda: cualquier país con 4 lanchas y 10 drones puede poner al mundo de rodillas una semana.
Desde Plinio Informa TV lo decimos claro: el terrorismo no siempre usa bomba. A veces usa un mapa y te cierra una puerta. Y cuando te toca esperar 3 meses un barco con gas, entiendes que Suez y Ormuz no quedan tan lejos de Santo Domingo ni de cualquier país que vive del petróleo ajeno.
La verdad y el servicio también es avisar cuando viene la tormenta. Y esta vez la tormenta tuvo nombre de estrecho.
EE.UU. tiene la obligación y el deber de defender los supremos intereses del mundo: la coexistencia y la estabilidad, al precio que sea.


