SANTO DOMINGO.- La embajadora de los Estados Unidos, Leah Francis Campos, reaccionó a la participación de Antoliano Peralta, ministro de Justicia de la República Dominicana, en la Cumbre sobre la Defensa de la Democracia convocada por el presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez.
Campos criticó la mencionada cumbre, indicando que cuando la izquierda global pronuncia palabras como “desinformación”, está abogando por la censura.
Durante su intervención en el bloque dedicado a la desinformación y tecnologías digitales, Peralta Romero calificó este fenómeno como un punto de inflexión en la comunicación humana que impacta directamente la estabilidad de las naciones.
El ministro fue enfático al señalar que, aunque el despliegue de recursos y la armonización de principios democráticos son tareas arduas, la complejidad de la era digital no puede ser una excusa para la inacción. Advirtió que no se deben propiciar contextos donde se ignoren las leyes o se toleren los delitos informáticos.
Como parte de las acciones concretas que ejecuta la República Dominicana, Peralta Romero resaltó que el Poder Ejecutivo impulsa ante el Congreso Nacional un proyecto de ley que busca regular la libertad de expresión y los medio.

“Cuando la izquierda global pronuncia palabras “cuidado con la desinformación”, está abogando por la censura, simple y llanamente”, escribió la embajadora en sus historias de Instagram.
La IV reunión titulada En defensa de la democracia se llevó a cabo el sábado en Barcelona, España, con la presencia de jefes de Estado y líderes políticos progresistas de América Latina y diversas partes del mundo, entre ellos Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español; Claudia Sheinbaum, presidenta de México; Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Yamandú Orsi, presidente de Uruguay; y Gabriel Boric, expresidente de Chile.
Esta cumbre progresista, cuyos líderes presentes tienen como punto en común las tensiones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso sobre la mesa de diálogo temas más allá de la defensa de la democracia: desde críticas contra el actuar de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta la compleja situación que vive Cuba en medio del embargo económico y energético impuesto por EE.UU.
La reunión llega como una “altertantiva” política, como describió Petro, ante el avance de la derecha el el mundo. Y aunque hubo pocas menciones directas a Trump, las alusiones al presidente de EE.UU. marcaron un punto en común entre los participantes.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha vuelto a cargar contra las derechas en su discurso para clausurar la cumbre progresista en Barcelona, y ha afirmado: “Sé que el horizonte está cargado de incertidumbre y que la ultraderecha y la derecha hacen ruido, pero que no os engañen: no gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo se acaba”. También ha criticado que se opongan a la regularización de migrantes.

“Lo que les quiero decir es que España es hija de la migración y no va a ser madre de la xenofobia”, ha afirmado el presidente. “Tenemos el orgullo de estar del lado correcto de la historia”. Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha afirmado que la ola reaccionaria de la extrema derecha “se ha aprovechado del malestar de la población y de su frustración inventando mentiras y mentiras sobre migrantes, mujeres y minorías”.
El foro Global Progressive Mobilisation, que ha reunido en Barcelona a más de 5.000 representantes y líderes de partidos progresistas, ha recogido llamamientos a hacer frente a la ola reaccionaria que recorre el mundo y llamadas a la acción. “No olvidemos que todas las olas, por muy altas que sean, mueren en la orilla”, ha proclamado el presidente catalán, Salvador Illa. El presidente del Partido Socialista Europeo, Stefan Löfven, ha recuperado el “¡No pasarán!”, asegurando que no permitirán “que el futuro de la especie humana caiga en manos del autoritarismo”.


