INGLATERRA.-Keir Starmer anunció este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y primer ministro británico tras reconocer que había perdido la confianza de su grupo parlamentario para seguir gobernando.
Declaraciones de Keir Starmer tras su dimisión
En una declaración ante la residencia oficial de Downing Street, el jefe del Gobierno dijo que ya había comunicado su decisión al rey Carlos III, jefe del Estado británico, y que hará todo lo posible para conseguir una transición «ordenada» al frente del Ejecutivo.
«Cada decisión que he tomado ha sido anteponiendo el país que quiero. Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista«, dijo Starmer visiblemente emocionado ante las cámaras de televisión y rodeado de sus ministros y el personal que trabaja en Downing Street.
Contexto y consecuencias de la renuncia
El mandatario aseguró además que seguirá desempeñando sus funciones hasta que el Partido Laborista complete el proceso para elegir a su sucesor, con el objetivo de garantizar la estabilidad institucional y la continuidad de la gestión gubernamental.
En los últimos días, al menos cuatro ministros le habían pedido ya expresamente que se eche a un lado y establezca un calendario de retirada: la titular de Exteriores, Yvette Cooper; el de Lucha contra el Cambio Climático, Ed Miliband; la del Interior, Shabana Mahmood; y la de Transportes, Heidi Alexander.
El primer ministro ha reconocido este lunes que no es “el mejor posicionado” para liderar su partido de cara a las próximas elecciones, una realidad que acepta “con buena gracia”. “Cada decisión que he tomado ha sido para poner al país que amo primero. Es por eso que dimito como líder del Partido Laborista”, ha anunciado ante los medios frente a su residencia de Downing Street.
Las elecciones locales impulsan la dimisión de Starmer
Según The Guardian, Starmer estaba convencido de permanecer en el cargo el viernes, pero la presión de su partido ha acelerado la decisión durante el fin de semana. Él y su equipo comenzaron a trabajar el sábado en los preparativos de su dimisión. Se espera que se mantenga en el cargo hasta otoño, tiempo suficiente para que un nuevo líder reúna a las bases laboristas en la conferencia anual del partido, a finales de septiembre. Todo apunta a que sea Burnham quien lo sustituya en el cargo, si bien se desconoce si habrá más aspirantes al puesto.
El hasta ahora alcalde de Mánchester fue la sorpresa en las últimas elecciones inglesas, pues logró imponerse a la ultraderecha en la circunscripción electoral de Makerfield, al norte de Inglaterra, durante los comicios locales. Burnham jurará hoy su cargo de diputado.
Por el momento, Starmer ha pedido Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista que establezca un calendario para la presentación de candidaturas a la sucesión para el próximo 9 de julio, proceso que quedará completado antes del receso parlamentario de verano, a finales del próximo mes. “Daré a mi sucesor mi apoyo total e inequívoco, sabiendo que heredarán una Gran Bretaña que es mucho más fuerte y justa de la que heredé hace dos años”, ha afirmado durante su discurso. Una vez abandone el cargo, el primer ministro ha declarado que se centrará “en el trabajo más importante, ser el mejor marido que pueda” y “el mejor padre que pueda”.

