Rafael Márquez quedó cruzado de manos ante el tercer gol de Estados Unidos, parado, en un esquina del área técnica, sin reacción alguna. Después se llevó las manos al bolso, en señal de derrota, con el 3-0 en contra. Rafael Márquez quedó cruzado de manos ante el tercer gol de Estados Unidos, parado, en un esquina del área técnica, sin reacción alguna. Después se llevó las manos al bolso, en señal de derrota, con el 3-0 en contra.
La derrota llegó más rápido que la victoria para Rafael Márquez. En tres partidos suma dos empates y una derrota, muchos gritos y ademanes de desesperación desde la banca, y preocupación porque aún no encuentra la brújula de su equipo.
México pasó de recibir tres goles en cinco partidos de la Copa del Mundo a lamentar cinco anotaciones en tres partidos del nuevo ciclo mundialista. Con Márquez, la Selección Mexicana se quedó sin punch en el ataque y endeble en defensa. Es época de pruebas en el Tricolor, pero perder contra Estados Unidos es una losa que cargará el entrenador mexicano por algún tiempo.

Es verdad que México dominó por alrededor de 25 minutos a Estados Unidos, los mismos que fueron tirados a la coladera por Santiago Giménez, que falló las dos oportunidades más claras de México. Al concierto de errores se sumó Raúl ‘Tala’ Rangel, que se equivocó en dos de los tres goles de Estados Unidos.
Estados Unidos abrió el marcador, en el primer tiempo, con el gol de Julian Hall, tras un rebote que regaló Rangel. En el segundo tiempo, cuando México empujaba a su rival al propio campo, falló el arquero e hizo que Cavan Sullivan se convirtiera en el jugador más joven en anotar un gol. Ya, desfondando y con uno menos, México recibió un tercer tanto, de Malik Tillman, el jugador al que se le acusó de burlarse de Gilberto Mora.
Pochettino jamás le había ganado a México, ahora lo hizo, en la naciente gestión de Rafael Márquez, que se estrella contra Estados Unidos y demuestra que necesita tiempo.

