Las protestas en Francia reúnen a estudiantes y sectores sociales que rechazan el deterioro de la educación pública y los recortes presupuestarios previstos por el gobierno de Emmanuel Macron para 2027
PARIS.-Un total de 215 estudiantes han resultado lesionados durante las intensas jornadas de protesta que sacuden a Francia, impulsadas por jóvenes de secundaria que exigen frenar el deterioro del sistema educativo y los recortes presupuestarios del Gobierno de Emmanuel Macron.
El caso de mayor gravedad reportado hasta la fecha ocurrió el lunes 5 de octubre en la localidad de Lens, en la región de Pas-de-Calais, donde un adolescente de 15 años sufrió la amputación de una mano debido a la detonación de una granada policial. El suceso tuvo lugar cerca de las 11:00 hora local durante una concentración a las afueras del instituto profesional Auguste Béhal. El menor fue trasladado rápidamente a un centro de salud en Lille, donde se confirmó que su vida se encuentra fuera de peligro.
El fiscal de Béthune calificó el hecho de «muy grave» y explicó que, durante la mañana del lunes, de 200 a 250 estudiantes se concentraron frente al instituto y lanzaron objetos contra la policía, entre ellos piedras, fuegos artificiales y morteros.
La Inspección General de la Policía Nacional mantiene abiertas al menos diez investigaciones para evaluar el proceder de los agentes antidisturbios, ya que testigos presenciales aseguraron que el uso de la fuerza respondió en ocasiones al lanzamiento de morteros caseros, una versión que combina con los intentos gubernamentales por criminalizar las protestas.
Por su parte, el Ejecutivo francés argumenta que la inmensa mayoría de las lesiones en el bando estudiantil se originaron por accidentes o agresiones de individuos externos. En este sentido, los propios estudiantes han denunciado que grupos de infiltrados ajenos al movimiento son los responsables de los actos de vandalismo.
La creciente ola de protestas en Francia ha alcanzado un punto crítico con la convergencia de la huelga de funcionarios públicos y las masivas manifestaciones estudiantiles, paralizando servicios esenciales y tensionando el entorno escolar. Los choques en las calles y los… pic.twitter.com/nrDwPiTqz9
— teleSUR TV (@teleSURtv) September 30, 2026
Las protestas, originadas a mediados de septiembre en la región parisina y expandidas por todo el territorio nacional, mantienen a más de 400 liceos con bloqueos parciales o totales y coinciden además con el descontento laboral de los trabajadores del sector público. Las movilizaciones tienen entre sus demandas la incorporación de más profesores sustitutos, el perfeccionamiento de las condiciones de enseñanza y la mejora de las instalaciones escolares.
No obstante, las jornadas de reclamo han derivado en bloqueos de planteles, incendios, daños materiales y enfrentamientos con los cuerpos de seguridad. De acuerdo con el balance oficial de las autoridades, desde el comienzo de las manifestaciones se registran 24 centros educativos incendiados o con afectaciones, además de 78 trabajadores del sector educativo lesionados.
Las tensiones en las calles también han dejado también un saldo de 715 policías y gendarmes heridos, así como más de 6.000 arrestos desde finales de septiembre. De acuerdo con el balance judicial, más de 5.000 manifestantes continúan bajo custodia policial, siendo el 87 por ciento de ellos menores de edad, mientras que catorce jóvenes ya se encuentran en prisión preventiva con cargos en su contra.
Diversas organizaciones de derechos humanos y agrupaciones sindicales han acusado a las autoridades de aplicar una violencia desproporcionada para silenciar los reclamos del estudiantado. En respuesta, el ministro del Interior, Laurent Núñez, negó haber emitido órdenes de represión y aseguró que el objetivo primordial de las fuerzas de seguridad es proteger a la comunidad educativa y garantizar la integridad de quienes deseen manifestarse de forma pacífica en las próximas convocatorias nacionales.
En el plano político y sindical, el candidato presidencial de La France Insoumise (LFI), Jean-Luc Mélenchon, difundió previamente la convocatoria de la Confederación General del Trabajo (CGT) para consolidar una alianza entre estudiantes y trabajadores de cara a la jornada de protesta de este martes 6 de octubre.
La central sindical puso sus sedes a disposición de las organizaciones juveniles, exigió al Ejecutivo el cese de las acciones de fuerza y demandó una reestructuración integral del gasto destinado al sector educativo. Al respecto, Mélenchon enfatizó: «El Gobierno debe dejar de jugar a la violencia y a la podredumbre. ¡Y revisen completamente su copia de ‘educación’ en el presupuesto!».
Para el dirigente de LFI, la movilización estudiantil de este martes constituye un «punto de partida» que dará inicio a un ciclo sostenido de manifestaciones en todo el país.Frente a la falta de respuestas concretas por parte del Ministerio de Educación ante las exigencias, Mélenchon hizo un llamado a la articulación colectiva para respaldar las acciones del movimiento estudiantil.
Trump atribuye las protestas estudiantiles en Francia al islam y a la migración masiva
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene que las movilizaciones estudiantiles que sacuden Francia desde finales del mes pasado no responden a un conflicto educativo, sino a lo que considera una invasión islámica facilitada por la laxitud de las políticas migratorias del país.

En un mensaje difundido en sus redes sociales, Trump afirmó que “Lo que está ocurriendo en Francia no es nada más que migración en masa descontrolada”. A su juicio, las reclamaciones de los alumnos no guardan relación con el origen real de los disturbios.
El mandatario estadounidense insistió en que las marchas no se explican por la situación de los centros educativos, sino por una supuesta ofensiva religiosa en territorio francés. “Esto no va de escuelas. Va de que el islam está intentando apoderarse de un país que, en su día, fue grande”, concluyó.
La réplica desde Francia llegó de inmediato por parte del dirigente de La Francia Insumisa, Jean Luc Mélenchon, quien pidió al presidente estadounidense que deje de guiarse por la visión de la derecha francesa y, en concreto, por la de Marine Le Pen, su aliada política.
“Hay que advertir a Trump que la señora Le Pen está proporcionado relato fantástico sobre las causas de la violencia en Francia”, declaró Mélenchon. Según el líder izquierdista, “Como hemos comprobado hoy en París y en varias ciudades de Francia, es una fuerza policial que ya nadie controla la que provoca, ataca, hiere y mutila a los jóvenes manifestantes y a los sindicalistas que vinieron a protegerlos”.

