WISCONSI.-Para que los Rays estén camino a disputar su tercera Serie Mundial a partir del viernes, el bate de Junior Caminero y el brazo de Freddy Peralta fueron pilares fundamentales de la proeza del «modesto» club.
El antesalista de 23 años fue líder del conjunto en OPS (.884) y OPS+ (144), mientras que Peralta ganó el juego (6 IP, 0 CL, 6K) para empatar la serie a uno por bando con Cleveland, relevó 0.2 IP en el sexto ante el grueso de la alineación de los Guardianes para preservar una victoria parcial 2-1 que permitió la igualdad a dos triunfos. El lunes selló el pase a la Serie Mundial (5.1 IP, 1 CL, 3K), méritos que le valieron para convertirse en apenas el tercer lanzador en la historia de MLB en recibir el premio de MVP de una serie de playoffs con un equipo al que llegó a mitad de temporada.
Rival impensado
Peralta llega a la Serie Mundial por primera vez y su rival es Milwaukee, el equipo con el que llegó a la MLB en 2018 y lanzó hasta 2025. En enero pasó a los Mets prefirió un cambio antes que sentarse a negociar una extensión y el equipo no quería perderlo en la agencia libre a cambio de nada, ya que el mocano está en su último año de contrato.
En sus tres apariciones en estos playoffs, Peralta tuvo efectividad de 0.75 y 10 ponches en 12 entradas.
Sobre sus hombros
De su lado, Caminero cargó con el ataque los Rays, un desempeño que lo coloca en la conversación al premio MVP de la liga.
Su batalla por interponerse en la carrera a Yordan Alvarez por la triple corona tuvo su clímax cuando el 30 de agosto Caminero llegó primero que el cubano a 42 jonrones. Pete Alonso los superó a ambos con 43.
El quisqueyano terminó tercero en la Liga Americana en remolcadas, hits, dobles, y quinto en OPS.
Su producción total fue un 42% por encima del promedio de la liga (wRC+ 142), séptimo mejor registro en la Americana, en una división como la Este en la que se convirtió en el buque insignia de su club como lo fue Ben Rice para los Yankees (149) y Wilson Contreras para Boston (151).

