La reciente suspensión de Monseñor Ozoria por temas administrativos, aunque distinta en naturaleza, se suma a la percepción de una Iglesia en la República Dominicana que enfrenta serios desafíos internos.
El caso más notorio de los últimos años fue el de Józef Wesołowski, un exnuncio apostólico de origen polaco.
En 2013, Wesołowski fue destituido y posteriormente expulsado del estado clerical tras ser acusado de abuso sexual de menores en la República Dominicana.
Este suceso abrió una caja de pandora, generando un mayor escrutinio sobre cómo la Iglesia maneja las denuncias contra sus miembros.
Abusos. Silencios. Encubrimientos.
Y mientras tanto, la ley al parecer los protege, no le aplican las consecuencias a quienes deberían rendir cuentas como cualquier otro ciudadano.Si de verdad predicaran justicia y verdad…
no serían los primeros en condenar esas acciones?
O tal vez… también tienen algo que esconder?


