CALIFORNIA.-Se espera que agentes de ICE comiencen a asumir algunas tareas de seguridad en el Aeropuerto Internacional de San Diego y en otros aeropuertos de Estados Unidos a partir del lunes, en medio del cierre parcial del gobierno que ha dejado fuera de funciones a muchos agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus siglas en inglés). El encargado de este esfuerzo sería el llamado “zar de la frontera”, Tom Homan.
Funcionarios federales informaron el domingo que Homan supervisará el uso de personal de control migratorio para reforzar la seguridad en los aeropuertos durante el cierre, el cual ha dejado a unos 50 mil empleados de la TSA trabajando sin sueldo, lo que ha provocado mayor ausentismo y escasez de personal en aeropuertos de todo el país.
Sin embargo, algunos funcionarios locales han rechazado el anuncio de la administración Trump, incluido un alto funcionario de la TSA en el aeropuerto de San Diego.
No tengo idea de cómo podrían contribuir en un aeropuerto, a menos que sea con fines de intimidación”, dijo Aaron Vázquez, oficial líder de seguridad en transporte de la TSA en San Diego. “¿Qué van a hacer, encontrar a alguien y dispararle?”
Vázquez explicó que su trabajo es asegurarse de que los pasajeros no representen una amenaza, lo cual no tiene relación con la aplicación de leyes migratorias.
“No los quiero cerca de los puntos de revisión ni interfiriendo con el trabajo de mis oficiales”, dijo. “No necesito que un agente de ICE le diga a los pasajeros qué hacer. Nosotros estamos capacitados para tratar bien a la gente. Ellos son fuerzas del orden y están armados; la TSA no”.
La concejal y miembro de la Autoridad Aeroportuaria, Marni von Wilpert, también expresó su rechazo.
“La conducta agresiva de ICE nos hace menos seguros. Ponerlos en los aeropuertos hará que viajar sea más caótico, estresante e inseguro”, afirmó. “La solución a las largas filas es simple: el Congreso debe financiar adecuadamente a la TSA”.
Agregó que aún no se conoce el alcance del plan, pero que están buscando respuestas para minimizar el impacto en viajeros y trabajadores.
Por su parte, el congresista Scott Peters publicó una foto de largas filas en el aeropuerto y criticó la falta de acción del Congreso.
Mientras tanto, Homan defendió la medida en CNN, asegurando que se trata de apoyar a la TSA en tareas que no requieren capacitación especializada.
No vamos a hacer revisiones con rayos X, pero sí podemos encargarnos de otras funciones para liberar a los agentes”, explicó.
El presidente Donald Trump advirtió que ordenaría el despliegue de agentes de ICE en aeropuertos si no se llega a un acuerdo para financiar a la TSA, e incluso sugirió que podrían realizar arrestos migratorios en esos espacios.
La propuesta surge mientras el cierre parcial del gobierno ha provocado que cerca del 10% del personal de la TSA no se presente a trabajar, frente a menos del 2% normalmente.
En San Diego, antes del cierre había entre 500 y 550 agentes diarios; ahora, entre 70 y 80 faltan cada día, según Vázquez.
“Los agentes están estresados, algunos no pueden ni pagar la gasolina para venir a trabajar”, dijo.
Mientras tanto, se advierte a los viajeros que se preparen para retrasos. La Autoridad Aeroportuaria recomienda llegar al menos dos horas antes para vuelos nacionales y tres para internacionales.
Los tiempos de espera, que normalmente rondan los 20 minutos, han llegado hasta 80 minutos, algo “nunca antes visto”, según Vázquez.
Además, el aumento de viajeros por vacaciones de primavera también está contribuyendo a las largas filas.


