NUEVA YORK.-Un milagro absoluto. En el momento del impacto, su asiento salió despedido a más de 100 metros del avión.
La encontraron y ella seguía atada a su asiento”, así relató Sarah Lépine la situación que vivió su madre, Solange Tremblay, azafata sobreviviente del vuelo de Air Canada que chocó al aterrizar en el aeropuerto LaGuardia de Nueva York la noche del domingo.
“Tenía un ángel de la guarda velando por ella. Podría haber sido mucho peor”, agregó Lépine en declaraciones al noticiero TVA News de Québec.
Mark Carney, primer ministro de Canadá, dijo que la colisión fue “profundamente triste”. La aeronave reactor CRJ-900, operada por Jazz Aviation, chocó contra un camión de bomberos durante el aterrizaje, provocando la muerte tanto del piloto como del copiloto. Nueve personas seguían hospitalizadas ayer, entre ellas Tremblay.
Lépine informó que su madre sufrió múltiples fracturas óseas y fue llevada al hospital para ser intervenida quirúrgicamente de una pierna fracturada. Tremblay comenzó a trabajar para Jazz hace 26 años.
Jazz Aviation, propiedad de Chorus Aviation, es una aerolínea regional independiente que opera vuelos de corta distancia en nombre de Air Canada bajo la marca Air Canada Express.
Air Canada, con sede en Montreal, no emitió ningún comunicado oficial sobre Tremblay; sin embargo, varios miembros del personal confirmaron los detalles del incidente al diario The Guardian.
TVA identificó a uno de los pilotos como Antoine Forest, de 30 años y oriundo de Coteau-du-Lac, una localidad situada al suroeste de Montreal. Se había incorporado a Jazz Aviation en 2022. El otro piloto era Mackenzie Gunther, según han confirmado fuentes de Radio-Canada.
“La pérdida de nuestros dos compañeros de tripulación a bordo del vuelo 8646 constituye una tragedia profunda”, declaró Jason Ambrosi, presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (ALPA), el sindicato de pilotos de aerolíneas más grande del mundo. “Estos pilotos dedicaron sus carreras al transporte seguro de pasajeros, y todos nosotros estamos con sus familias, seres queridos y colegas de Jazz Aviation en estos momentos tan devastadores”.
En las grabaciones del control de tráfico aéreo correspondientes a los instantes previos al accidente se puede escuchar al personal, a través de una transmisión por radio, autorizando a un vehículo a cruzar parte de la pista de aterrizaje y, acto seguido, intentando detenerlo.


