LA HABANA (AP) — Soldados cubanos mataron a cuatro personas e hirieron a otras seis a bordo de una lancha rápida registrada en Florida que entró en aguas cubanas y abrió fuego primero contra los soldados, informó el miércoles el gobierno cubano.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo a los periodistas que estaba al tanto del incidente y que Estados Unidos está reuniendo su propia información para determinar si las víctimas eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.

“Tenemos varios elementos diferentes del gobierno de Estados Unidos que están tratando de identificar elementos de la historia que quizás no nos sean proporcionados ahora”, dijo Rubio mientras estaba en el aeropuerto de Basseterre, St. Kitts, donde asistía a una cumbre regional con líderes del Caribe.

Rubio: EE.UU. verificará incidente luego de que Cuba anunciara 4 muertos en lancha rápida

El principal diplomático del presidente estadounidense  Donald Trump  se negó a especular sobre lo sucedido, diciendo que podría tratarse de una “amplia gama de cosas” y que Estados Unidos no se basará únicamente en lo que las autoridades cubanas han proporcionado hasta ahora.

Basta decir que es sumamente inusual ver tiroteos en mar abierto como ese. No es algo que ocurra todos los días. Es algo, francamente, que no ha sucedido con Cuba en mucho tiempo, dijo Rubio.

El gobierno de Cuba dijo que un oficial cubano resultó herido, cuatro sospechosos murieron y otros seis resultaron heridos.

Rubio dijo que tanto el Departamento de Seguridad Nacional como la Guardia Costera de Estados Unidos están investigando el incidente y enfatizó que quiere verificar los hechos.

Dijo que no se trataba de una operación del gobierno de Estados Unidos y que no iba a “especular sobre de quién era el barco, qué estaban haciendo, por qué estaban allí o qué sucedió realmente”.

Rubio agregó: “Lo sabremos, y cuando lo sepamos, se lo diremos y haremos lo que haya que hacer al respecto, dependiendo de lo que sea”.

Rubio dijo que se enteró del tiroteo antes de que el gobierno cubano lo publicara en las redes sociales, y señaló que Estados Unidos tiene “contacto constante” con el país “a nivel de la Guardia Costera”.

El gobierno proporcionó el número de registro de la embarcación, pero The Associated Press no pudo verificar fácilmente los detalles de la misma porque los registros de embarcaciones no son públicos en el estado de Florida.

Se desconocía de inmediato qué hacían la embarcación y sus ocupantes en aguas cubanas. En el comunicado, el ministerio afirmó que el gobierno cubano estaba «salvaguardando su soberanía y garantizando la estabilidad en la región».

El vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, declaró el miércoles por la tarde que Rubio le había informado sobre el incidente. Añadió que la Casa Blanca estaba monitoreando la situación.

«Esperamos que no sea tan grave como tememos que podría ser», dijo Vance.

El tiroteo  amenaza con aumentar las tensiones  entre Estados Unidos y Cuba. Tras la destitución del presidente venezolano Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump y altos funcionarios de su administración han adoptado una postura cada vez más agresiva hacia Cuba, cuya  economía se había mantenido a flote en gran medida  gracias al petróleo venezolano.

La crisis energética que Cuba ha enfrentado en los últimos años alcanzó nuevos extremos el mes pasado cuando Trump firmó una orden ejecutiva que impondría un arancel a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba. La medida presionó a México, del cual Cuba se volvió ampliamente dependiente para el petróleo después de que Trump suspendiera los envíos de petróleo desde Venezuela.

El principal diplomático estadounidense dice que el gobierno de Cuba debe realizar un cambio drástico porque es la única manera de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

Rubio dice que el gobierno necesita hacer “reformas dramáticas que abran el espacio para la libertad económica y eventualmente política para el pueblo de Cuba”.

Mientras tanto, James Uthmeier, fiscal general de Florida, dijo que ordenó a los fiscales trabajar con socios federales, estatales y policiales para iniciar una investigación.

“No se puede confiar en el gobierno cubano y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que estos comunistas rindan cuentas”, escribió en X.

No es inusual que surjan enfrentamientos entre la Guardia Costera de Cuba y lanchas rápidas con bandera estadounidense en aguas cubanas, pero no ha habido informes recientes de pasajeros que hayan abierto fuego o hayan muerto.

En años pasados, algunos de esos barcos con bandera estadounidense estaban cargados con artículos no identificados que se dirigían a la isla o iban a recoger cubanos y contrabandearlos a Estados Unidos.