NUEVA YORK.-Los inmigrantes latinos han sido blanco desproporcionado de ICE más que cualquier otro grupo étnico en el estado de Nueva York durante la represión de la administración Trump, según un nuevo estudio.
La agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos se ha centrado en los inmigrantes latinos a un ritmo que supera con creces la persecución de inmigrantes que llegan a Estados Unidos desde otros países, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Nueva York .
Dado que los demandados no tienen autoridad legal para trasladar a Ábrego García a un tercer país sin una orden de deportación, su expulsión no puede considerarse razonablemente previsible, inminente o consistente con el debido proceso», escribió en su decisión este jueves. «Aunque es posible que eventualmente la tengan, al día de hoy, no».
El tema particular de la ausencia de una orden de deportación fue punto de discusión en la audiencia a finales de noviembre. Ya la jueza había advertido que ese sería un punto clave en su decisión.
La vocera del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, dijo en su cuenta de X que la decisión «constituye un activismo judicial descarado por parte de una jueza nombrada por (el expresidente Barack) Obama. Esta orden carece de fundamento legal válido y seguiremos luchando contra ella con todas nuestras fuerzas en los tribunales».
¿Por qué no existe una orden de deportación?
Los abogados de Ábrego García argumentaron en una audiencia previa en noviembre que el gobierno no puede mantenerlo detenido de forma indefinida y que en el expediente migratorio de Ábrego García no existía tal orden.
«No puedes fingir que la tienes. Tienes que tenerla», les dio la razón Xinis ese día, al asegurar que ese sería un «tema de peso» en su decisión sobre el caso. Pero el abogado del gobierno respondió entonces que se trataba de un tecnicismo.
Lo que ocurrió es que cuando en 2019 el juez David M. Jones decidió sobre el caso de Ábrego García, señaló varias cosas: le negó una petición de asilo y una solicitud de protección contra la deportación bajo la Convención contra la Tortura —porque no demostró que de volver a su país podría ser torturado— pero otorgó esta última protección bajo lo que establece la Ley Nacional de Inmigración. Es decir, que Ábrego García no podía ser deportado a El Salvador porque logró «establecer una persecución pasada» a manos de pandilleros de su país que lo amenazaron a él y a su familia.
Sin embargo, en ese documento de 15 páginas no se abrió explícitamente la puerta a una posible deportación o a que tuviera que marcharse de Estados Unidos en algún momento. Y en este caso, esa formalidad podría haber especificado el país al que el salvadoreño hubiera podido ser enviado.
Kilmar Abrego García (de blanco), sale de la prisión custodiado por policías y un equipo de seguridad.

