Por; Edili Arias
SANTO DOMINGO.- La exploración de tierras raras en Pedernales ha tomado un curso “acelerado” en República Dominicana, en medio de un renovado interés por expandir la minería y aprovechar los recursos naturales del país.
Así lo afirmó el director ejecutivo de la Cámara Minera y Petrolera de República Dominicana (Camiperd), Martín Valerio, quien reiteró la urgencia de reformar la legislación minera para garantizar mayor transparencia, sostenibilidad y beneficios para las comunidades.
Valerio explicó que el proceso en Pedernales avanza conforme a las etapas técnicas establecidas, con una inversión constante del Estado dominicano orientada a cuantificar los recursos disponibles.
El ejecutivo destacó la diferencia entre recurso y reserva, señalando que “saber que existe un mineral no significa que ya sea explotable comercialmente”. En ese sentido, indicó que los trabajos actuales buscan determinar si los yacimientos de tierras raras tienen viabilidad económica.

Expansión minera y nuevos proyectos
El representante de Camiperd destacó que la minería vive un momento favorable en el país, con varios proyectos en distintas fases de desarrollo.

Minerales críticos y tierras raras: la nueva apuesta estratégica de República Dominicana
“Definitivamente la minería está viviendo un contexto muy positivo en la República Dominicana. Hay una expansión de empresas y proyectos muy interesantes”, afirmó en el Programa Hoy Mismo.
Entre ellos mencionó el proyecto en San Juan de la Maguana, que ya cuenta con términos de referencia para iniciar su estudio de impacto ambiental. Según explicó, este proceso ha generado empleos y dinamismo económico en la zona.
“Ya se espera que para finales de este año el estudio esté listo y presentado ante las autoridades correspondientes para su evaluación”, indicó.

Valerio agregó que, a medida que los proyectos avanzan, también aumenta la inversión social en las comunidades, especialmente en generación de empleos y encadenamientos productivos.
Oro en Dajabón y potencial minero en el norte
Además de Pedernales y San Juan, Valerio reveló que en la provincia de Dajabón existen importantes indicios de oro, lo que abre la puerta a futuros desarrollos mineros en esa zona fronteriza.
“Sí, hay oro en Dajabón. Las exploraciones han demostrado que tiene mérito suficiente para pasar a la siguiente etapa”, aseguró.
No obstante, explicó que el proyecto aún se encuentra a la espera de recibir los términos de referencia necesarios para avanzar hacia el estudio de impacto ambiental.
“El silencio administrativo no es bueno. Muchas veces no es prudencia, es parálisis para el Estado”, criticó, al tiempo que advirtió que retrasos de este tipo afectan el desarrollo del sector.
También mencionó que existen otros puntos con potencial minero, como el Cibao profundo y zonas de Santiago Rodríguez, donde se han identificado recursos que podrían ser explotados en el futuro, incluso en materia de hidrocarburos.
Uno de los principales retos que enfrenta la minería en el país es la obtención de la llamada “licencia social”, es decir, la aceptación de las comunidades donde se desarrollan los proyectos.
Valerio reconoció que existe resistencia en distintos sectores, pero afirmó que se trata de preocupaciones legítimas, muchas de ellas basadas en experiencias negativas del pasado.
“La licencia social no se genera con el resultado, se genera en el proceso. Es conversando con la comunidad, escuchando sus preocupaciones y creando confianza”, explicó.
En ese sentido, indicó que las empresas han comenzado a cambiar su enfoque, pasando de un discurso técnico a uno más cercano a la gente.
“Lo que estamos haciendo ahora es darle rostro a los aportes: escuelas, policlínicas, infraestructuras. Eso es lo que genera confianza”, señaló.
La mina de San Juan, entre oposición y expectativas
El proyecto minero en San Juan de la Maguana ha sido uno de los más debatidos, debido a la oposición de algunos sectores sociales y ambientales.
Sin embargo, Valerio aseguró que las empresas han trabajado durante años para reducir ese rechazo, mediante un acercamiento constante con la comunidad.
“Han estado ahí, escuchando, validando preocupaciones, creando empatía con todos los sectores: comerciantes, iglesias, campesinos, asociaciones y movimientos culturales”, destacó.
Según explicó, las reservas estimadas en la zona podrían alcanzar unos 8 millones de onzas de oro en una primera etapa, con posibilidad de aumentar a medida que avancen las exploraciones.
Reforma a la ley minera: una necesidad urgente
Valerio insistió en que el país necesita una nueva ley minera que responda a la realidad actual y garantice una mejor distribución de los beneficios.
“La ley minera tiene más de 50 años. Es una legislación que ya no responde a las condiciones del país ni a los estándares modernos”, afirmó.
Recordó que la normativa vigente data de 1971, anterior a la creación del Ministerio de Medio Ambiente, a la reforma constitucional de 2010 y al establecimiento del Ministerio de Energía y Minas en 2013.
“Hoy tenemos un marco institucional distinto, con un enfoque en desarrollo sostenible que no está reflejado en la ley actual”, explicó.
Uno de los puntos clave de la reforma, según Valerio, es garantizar que los recursos generados por la minería lleguen efectivamente a las comunidades.
“Debe haber mecanismos claros que establezcan dónde y cómo se van a invertir esos fondos. Hay modelos como el de Chile que se pueden tomar como referencia”, indicó.
Desigualdad territorial y minería
El director de Camiperd también abordó la relación entre minería y desarrollo territorial, señalando que las provincias con actividad minera presentan mejores indicadores socioeconómicos.
“Si tú miras provincias como Sánchez Ramírez o Monseñor Nouel, donde hay minería, tienen índices de desarrollo humano más altos”, explicó.
En contraste, mencionó que zonas con potencial minero como San Juan, Pedernales o Dajabón presentan mayores niveles de pobreza.
“Tienen las mismas condiciones geológicas, pero están al borde de la pobreza extrema. Eso te dice que la minería puede ser una herramienta de desarrollo si se hace bien”, sostuvo.
Petróleo y otros recursos en evaluación
En cuanto a los hidrocarburos, Valerio indicó que en el país existen indicios de petróleo, particularmente en la región de Azua y el Cibao profundo.
“No podemos hablar aún de reservas, pero sí de recursos. Lo correcto es promover licitaciones para que empresas realicen exploraciones y determinen su viabilidad”, explicó.
Valerio hizo un llamado a superar el miedo y la desinformación que, a su juicio, han frenado el desarrollo del sector.
“La minería debe tener la oportunidad de operar de manera responsable, dentro del marco legal y con respeto al medio ambiente y las comunidades”, afirmó.
Asimismo, reiteró que el país no puede darse el lujo de desaprovechar sus recursos naturales.
“Tenemos oro, tierras raras y potencial petrolero. Lo que necesitamos es un marco legal moderno, transparencia y voluntad para hacerlo bien”.


