TEHERAN.-El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó este martes que lanzó un ataque con misiles de crucero contra un centro de datos de la empresa estadounidense Amazon ubicado en Baréin, acción que, según la organización, provocó daños de consideración.
De acuerdo con el CGRI, la ofensiva fue ejecutada como represalia por los ataques que atribuye al Ejército de Estados Unidos contra instalaciones en construcción y zonas civiles en territorio iraní ocurridos el lunes.
El intercambio de acciones militares entre Estados Unidos e Irán se ha intensificado durante la última semana. Washington ha realizado bombardeos contra objetivos iraníes, mientras que Teherán ha respondido con ataques dirigidos a instalaciones militares estadounidenses en la región.
Además, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció la reanudación del bloqueo naval sobre puertos iraníes, en medio del aumento de las tensiones.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que las operaciones militares continuarán hasta debilitar las capacidades militares de Irán y aseguró que podrían ampliarse a infraestructura energética y otros objetivos estratégicos si Teherán rechaza negociar.
Las autoridades iraníes sostienen que sus acciones responden a lo que consideran incumplimientos por parte de Washington de acuerdos previos y advirtieron que, mientras continúen los ataques estadounidenses, impedirán la salida de petróleo y gas desde la región.
Otro petrolero es atacado en el estrecho de Ormuz mientras EE.UU. golpea a Irán por décima noche consecutiva
Irán atacó un petrolero en el Estrecho de Ormuz la madrugada de este martes (hora local), lo que obligó a su tripulación a abandonar el barco, justo cuando Estados Unidos llevaba a cabo otra ronda más de ataques aéreos contra la República Islámica por el control de esta vía marítima clave.
Las 10 noches consecutivas de ataques aéreos estadounidenses no han logrado que Teherán afloje su control sobre el estrecho, por el que en tiempos de paz pasaba aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo crudo y el gas natural que se comercializa.
A pesar de que Estados Unidos e Irán se acercan cada vez más a una guerra total nuevamente, el ministro del Interior de Irán viajó a Pakistán, un mediador clave en el conflicto, para mantener conversaciones. Sin embargo, aún no está claro qué nuevo acuerdo se podría alcanzar para poner fin a los combates.

El acuerdo provisional firmado el mes pasado, que tenía como objetivo poner fin a los combates, se ha desmoronado. El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz se ha paralizado en gran medida. A medida que los combates se intensifican, ambas partes han atacado infraestructura civil de la que dependen millones de personas.
“Irán y los grupos que lo apoyan podrían atacar otros intereses estadounidenses en el extranjero o en lugares asociados con Estados Unidos y los estadounidenses en todo el mundo”, advirtió el Departamento de Estado en un nuevo comunicado dirigido a los estadounidenses.
La escalada ha impulsado al alza los precios del petróleo en las últimas semanas. El crudo de referencia Brent se cotizó este martes por encima de los 88 dólares el barril y la gasolina regular en Estados Unidos subió a un promedio de 4 dólares el galón, lo que sigue ejerciendo presión sobre los bolsillos de los estadounidenses de cara a las elecciones de medio período de este otoño.

El CENTCOM informó este lunes que atacó “centros de mando militares iraníes, capacidades marítimas, bases de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea”. Además, dio a conocer más imágenes de los bombardeos que tuvieron como objetivo instalaciones en Irán.
“Las fuerzas estadounidenses siguen en posición y preparadas para hacer responsable a Irán de cualquier agresión injustificada contra marineros civiles que busquen transitar libre y abiertamente por el estrecho”, afirmó el comando.
Sin embargo, el tráfico por el estrecho se ha ralentizado casi por completo debido a los últimos episodios de violencia. El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, dependiente de las Fuerzas Armadas británicas, informó que un petrolero fue atacado la madrugada del martes en el estrecho, frente a las costas de Omán, lo que obligó a la tripulación a abandonar el buque.

La Guardia Revolucionaria iraní, una fuerza paramilitar, se atribuyó la autoría de este ataque, así como de otros dos ataques contra buques ocurridos el lunes en esa vía marítima.
La ruta que rodea a Omán ha sido la que las fuerzas armadas de Estados Unidos han recomendado a los barcos para evitar el control de Irán.
Teherán también atacó a países aliados de Estados Unidos en todo el Medio Oriente.
Kuwait informó que sus defensas aéreas dispararon contra una andanada de misiles que se aproximaba, y las fuerzas armadas de Jordania anunciaron este lunes por la noche que habían derribado tres misiles iraníes. Agregaron que no hubo daños materiales ni víctimas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahrein condenó los ataques con drones iraníes dirigidos contra los sistemas de tráfico aéreo del país, al señalar que ponen en peligro los viajes de los civiles.

El principal portavoz del Pentágono dijo que casi 100 miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos han resultado heridos desde que el país reanudó los ataques el 7 de julio, y que el 96% de ellos ha regresado al servicio.
“La gran mayoría de las lesiones sufridas fueron conmociones cerebrales leves”, escribió Sean Parnell el lunes en la red social X en respuesta a un reporte de The New York Times según el cual el Pentágono ha ocultado información sobre las lesiones sufridas por las tropas a causa de los ataques iraníes. Negó que el Pentágono estuviera ocultando datos sobre las lesiones.
Sin embargo, el Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (Defense Casualty Analysis System), el centro de coordinación militar para reportar muertes y lesiones en conflictos, no había sido actualizado hasta el lunes por la noche con los últimos ataques.

Los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron este lunes un embargo marítimo contra Arabia Saudita. Los hutíes, que cuentan con el respaldo de Irán, afirmaron que bloquearían el tráfico marítimo entre el mar Rojo y el golfo de Adén al atacar Bab el-Mandeb, un punto estratégico marítimo similar al estrecho de Ormuz, en respuesta a un ataque contra el Aeropuerto Internacional de Saná la semana pasada, del cual culpan a Arabia Saudita.
Con el estrecho de Ormuz bloqueado, Arabia Saudita ha estado dependiendo de un oleoducto hacia el mar Rojo para llevar millones de barriles de petróleo al mercado. Los hutíes ya demostraron anteriormente su capacidad para interrumpir el tráfico marítimo en esa zona cuando atacaron barcos durante meses a raíz de la guerra entre Israel y Hamas en Gaza, con más de 100 embarcaciones atacadas.
Las fuerzas armadas de Arabia Saudita afirmaron que mantendrían abierta la vía navegable.

Un rayo de esperanza para la diplomacia
Pakistán ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos en los últimos días para reactivar el acuerdo provisional.
El ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, llegó este lunes a Islamabad para mantener dos días de conversaciones con el primer ministro Shehbaz Sharif y otras autoridades.
El domingo, el secretario de Estado Marco Rubio declaró a los periodistas que Estados Unidos sigue abierto a negociar con Irán, pero que “tiene que ser algo real”.

Las autoridades iraníes informaron el domingo que al menos 50 personas han muerto y 517 han resultado heridas en las últimas rondas de ataques estadounidenses. Desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, 17 militares estadounidenses han perdido la vida.

