WASHINGTON.-Solo un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha sido remitido a un proceso disciplinario por un incidente de uso de la fuerza desde el inicio del Gobierno de Donald Trump, informaron los miembros demócratas del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes tras una sesión informativa celebrada el miércoles con funcionarios de ICE sobre cámaras corporales, controles de vehículos y capacitación.
La sesión informativa a puerta cerrada para los miembros del comité se produjo a raíz de dos tiroteos en los que agentes de ICE dispararon y mataron a dos inmigrantes en Texas y Maine, lo que ha generado preocupación por las tácticas de la agencia en un momento en que está intensificando sus detenciones.
Los tiroteos mortales de este mes, ocurridos en solo una semana, han generado críticas por la falta de supervisión de una agencia clave para la agenda de deportaciones masivas del presidente. Al menos 10 personas han muerto en enfrentamientos con agentes de inmigración desde que el republicano lanzó su campaña antiinmigrante tras regresar a la Casa Blanca. Y tras el tiroteo de Maine, los familiares del agente de ICE que abrió fuego afirmaron que tenía antecedentes de comportamiento violento y que nunca se le debería haber dado una placa ni un arma.

El congresista Seth Magaziner, demócrata por Rhode Island, dijo que durante la sesión informativa se les notificó que ha habido 56 denuncias por uso excesivo de la fuerza contra agentes de ICE. De estas, 32 fueron desestimadas y solo una fue remitida para medidas disciplinarias. Según Magaziner, aún no se había impuesto ninguna sanción disciplinaria. El resto de los incidentes aún se encuentran bajo investigación, agregó.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) declaró el miércoles que los oficiales de ICE que violan las políticas de la agencia rinden cuentas, reciben capacitación en tácticas de desescalada y toman un curso anual sobre las políticas de uso de la fuerza. También defendió a sus agentes, señalando que operan en un entorno en el que son atacados constantemente.
“Al enfrentarse a circunstancias peligrosas, los profesionales de aplicación de la ley del DHS han utilizado su capacitación para protegerse a sí mismos, a sus compañeros y al público”, indicó la agencia.

El líder demócrata del comité, el congresista por Mississippi Bennie Thompson, señaló que los funcionarios de ICE no podían hablar sobre los tiroteos en Maine ni en Houston, ya que ambas son investigaciones en curso. Thompson, quien afirmó que salió de la sesión informativa con más preguntas que respuestas, añadió que quería saber quién investiga los incidentes de uso de la fuerza: “A veces decían que el FBI, otras veces que HSI. En otras ocasiones mencionaban a otra entidad”.
Los funcionarios señalaron que iban a volver a capacitar a los agentes que habían completado un plan de estudios más breve que estaba vigente el otoño pasado, contó Thompson. En junio, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, añadió que la agencia aumentaría la cantidad de capacitación para los nuevos agentes a partir de este mes.
Thompson dijo que presionó para obtener respuestas sobre cuántos oficiales habían sido llamados para volver a capacitarse y cómo se les está capacitando, pero no pudo obtener ninguna aclaración.

Garbarino dijo que agradecía que ICE hubiera informado a los miembros.
“Hoy fue una oportunidad importante para que los miembros recibieran respuestas oportunas sobre el estado del despliegue de cámaras corporales para las fuerzas de seguridad en el campo, los estándares y requisitos de capacitación y selección, y las directrices actuales sobre el uso de las detenciones de vehículos como parte de la aplicación de las leyes de inmigración”, explicó Garbarino en un comunicado.
En cuanto a las detenciones de vehículos, Magaziner indicó que se les informó que las directrices actuales para los agentes de ICE son realizarlas solo cuando no haya otra alternativa, y que deben usar luces y sirenas. Sin embargo, precisó Magaziner, esas directrices solo se han transmitido verbalmente al personal, en lugar de mediante una directiva escrita.
Tanto en el tiroteo de Maine como en el de Houston, los agentes dispararon a los inmigrantes dentro de vehículos en movimiento, lo que genera dudas sobre la capacitación y las políticas de ICE en torno a cómo intenta detener a las personas cuando están conduciendo.
Tras la balacera mortal en Maine, funcionarios de la Administración Trump ordenaron a los agentes de ICE que suspendieran las persecuciones en vehículos. Al día siguiente, el mandatario exigió a la agencia seguir con esos operativos.

