MINNESOTA.-El hombre de Minnesota que se declaró culpable del asesinato de una destacada legisladora demócrata y de su esposo fue condenado este jueves en un tribunal federal a dos cadenas perpetuas consecutivas.
Vance Boelter también fue condenado a otros 480 meses de prisión (40 años), la sentencia más larga que el juez John R. Tunheim dijo haber impuesto en su carrera.
Boelter, de 59 años, aceptó declararse culpable en junio, casi un año después de los ataques en Minneapolis, donde asesinó a la presidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, y a su esposo, Mark. Además, dejó gravemente heridos al senador estatal John Hoffman y a su esposa, Yvette.

Bolter se declaró culpable de seis cargos para que los fiscales federales no solicitaran la pena de muerte. En su lugar, aceptó cumplir dos condenas consecutivas a cadena perpetua, más 40 años, la sentencia que terminó dictándose este jueves.
En ese momento, los fiscales afirmaron que era la pena máxima que se le podía imponer, salvo la pena de muerte.
“A todas las personas a quienes les he causado pérdida, dolor, angustia, confusión, tristeza, vergüenza o soledad, les pido sinceras disculpas”, señaló Boelter este jueves en la sala del tribunal, antes de que se dictara la sentencia.
Tanto John como Yvette Hoffman tomaron la palabra en la sala, al igual que miembros de las familias Hortman y Hoffman, incluidos los hijos de los Hortman, Sophie y Colin.
“Estos fueron actos de violencia calculada”, aseguró el senador Hoffman en la sala, mientras leía una declaración. “El acusado cambió mi vida para siempre. Cada momento cotidiano y simple quedó alterado para siempre por una violencia extraordinaria”.
Boelter ya había admitido ante el tribunal que pasó meses identificando y acechando a sus víctimas antes de conducir hasta sus hogares en medio de la noche, disfrazado de oficial de policía, con la intención de matarlas.
Los asesinatos desencadenaron la mayor persecución policial en la historia del estado, lo que provocó pánico, miedo y un aumento de seguridad. Funcionarios electos se enfrentaron a amenazas cada vez mayores y a una polarización política que, según temían muchos, conduciría a más violencia y ataques.
Un memorando previo a la sentencia presentado ante el tribunal federal a finales de junio fue sellado a primera hora del jueves, junto con las objeciones a dicho informe.

Sin embargo, tanto los fiscales como el equipo de defensa de Boelter también presentaron cartas en las que detallaban sus posiciones respecto a la posible sentencia.
“Vance Boelter cometió un ataque contra la democracia”, escribieron los fiscales en su escrito. “Destrozó las vidas de sus víctimas. Aterrorizó a los funcionarios públicos de Minnesota. Amenazó a la policía y apuntó con un arma a un oficial. Atacó brutalmente a los órganos del Gobierno representativo de Minnesota”.
Boelter se presentó en la casa de Hortman, vestido con un uniforme táctico y una máscara, alrededor de las 3:30 am del 14 de junio de 2025. Tocó el timbre mientras gritaba que era un oficial de policía que realizaba una visita de control de bienestar, de acuerdo con documentos judiciales.
Mark Hortman abrió la puerta. Boelter le dio un nombre falso y un número de placa antes de pedirle que llamara a Melissa Hortman para que también se acercara a la puerta. Le disparó varias veces a Mark Hortman antes de irrumpir en la casa y dispararle a la legisladora mientras ella huía hacia el piso de arriba. Melissa y Mark Hortman murieron en el lugar.

Boelter ya había visitado la casa de los Hoffman esa noche, donde disparó e hirió de gravedad al senador y a su esposa, según la policía y los documentos judiciales, donde se indicó que Boelter también fue a las casas de otros dos legisladores. En uno de los casos, nadie respondió a la puerta, y en el otro, el sentenciado se asustó cuando un oficial de policía se le acercó en su auto creyendo que era otro.
Boelter también enfrenta cargos estatales, entre ellos dos de homicidio, cuatro de intento de homicidio, suplantación de identidad de un agente de policía y maltrato animal. El golden retriever de la familia Hortman resultó gravemente herido en el tiroteo y tuvo que ser sacrificado. Hoffman y su familia presentaron una demanda por daños personales contra Boelter en abril.

