DESDE EL LLANO PARA EL MUNDO
Por Jesús Ramón Báez Coste
El Problema: El Crecimiento que Nos Destruye
Nuestra comunidad está en peligro cuando el cemento le gana a la tierra productiva y al agua de nuestros ríos.
Cada vez que se aprueba una construcción sin estudios reales, presionada por inversionistas, constructores o ferreteros que buscan una Carta de No Objeción exprés, los platos rotos los pagamos los munícipes:
• Nos quedamos sin agua: Al edificar sobre las zonas donde nace y se filtra el agua, se secan los pozos y los ríos.
• Nos exponemos a inundaciones: Quitar la protección a los márgenes de los ríos es invitar a las tragedias con cada lluvia o tormenta.
• Perdemos nuestra comida: Llenar de hormigón las tierras agrícolas de alta producción destruye la economía local y encarece los alimentos.
• Colapsan los servicios: Urbanizar sin control satura el suministro eléctrico, la recogida de basura y el tránsito vial.
El Marco Legal: Las Leyes Están de Nuestro Lado
Las Leyes No. 368-22 (Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos) y No. 176-07 (Del Distrito Nacional y los Municipios) no se crearon para beneficiar a los grandes desarrolladores, sino para proteger el patrimonio y el territorio de todos.
Las Oficinas de Planeamiento Urbano de los ayuntamientos tienen la obligación legal de respetar estas normativas y no pueden ceder ante presiones económicas o políticas particulares.
Nuestra Exigencia: Control Externo y Consecuencias
Para evitar que los permisos se otorguen a puerta cerrada o bajo chantaje, los munícipes debemos exigir:
1. Un Órgano Supranacional de Vigilancia: Auditar de forma externa e interinstitucional (junto al Ministerio de Medio Ambiente y el MEPyD) cada permiso de uso de suelo antes de mover la primera piedra.
2. Un Régimen de Consecuencias Real: Sanciones administrativas, civiles y penales no solo para las empresas que violen la ley, sino para los funcionarios que firmen autorizaciones irresponsables.
3. Paralización Inmediata: Freno y demolición de cualquier obra que invada márgenes de ríos, fuentes acuíferas o tierras agrícolas protegidas.
¡Tu Poder como Munícipe!
El territorio no pertenece a las autoridades de turno ni a los grupos de poder económico; el territorio es de la comunidad que lo habita.
• Vigila y denuncia: Cada construcción irregular cerca de un río o en suelo productivo es una amenaza directa a tu calidad de vida.
• Exige transparencia: Pide a tu ayuntamiento y a tus concejales que muestren los estudios ambientales e hídricos antes de autorizar un proyecto.
• Organízate: La Ley 368-22 nos da el derecho de participar activamente en la defensa de nuestro suelo.
¡Defender el ordenamiento territorial no es frenar el desarrollo, es garantizar que haya un futuro para nuestros hijos!
Nota el autor es economista, master en diplomacia y servicios internacionales, master en administracion financiera y bancaria, master en administracion de empresa, escribidor 6 libros, comunicador, y vigilante del acontecer n acional e internacional.

