TEXAS.— Los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay disputarán a partir de este viernes 23 de octubre el primer juego de la Serie Mundial 2026, en un enfrentamiento inédito que medirá a dos de los equipos con menor gasto salarial de las Grandes Ligas en la búsqueda de su primer campeonato orbital.
El choque entre ambas organizaciones desafía la premisa tradicional de que los títulos de las Mayores quedan reservados para las nóminas multimillonarias. Mientras franquicias de alto poder adquisitivo como los Dodgers de Los Ángeles (338 millones de dólares en nómina) o los Yankees de Nueva York quedaron fuera de carrera, Milwaukee (143,5 millones) y Tampa Bay (98,3 millones) lograron sellar sus boletos tras imponerse con solvencia en las Series de Campeonato de sus respectivas ligas.
La presencia de estas dos plantillas austeras marca el hito de ser el Clásico de Otoño con el menor valor económico acumulado desde la huelga de 1994. Esta paridad competitiva cobra un matiz estratégico relevante ante la proximidad del vencimiento del convenio colectivo el 1 de diciembre, debate en el cual los propietarios de equipos buscan establecer un límite salarial para la liga.
En el aspecto deportivo, la contienda ofrece una oportunidad histórica para ambas fanaticadas, al tratarse apenas de la segunda ocasión en el último siglo, junto a la edición de 1980 entre Filadelfia y Kansas City, en la que los dos contendientes aspiran a levantar el trofeo del Comisionado por primera vez.
En el campo, los aficionados al béisbol podrán disfrutar de un enfrentamiento entre dos equipos que buscan su primer título de la Serie Mundial.
La única otra vez que esto ocurrió en el último siglo fue en 1980, cuando Filadelfia venció a Kansas City.
Tampa Bay, fundado en 1998, perdió la Serie Mundial ante los Phillies en 2008 y contra los Dodgers en 2020.
Tras 44 años, los aficionados de Milwaukee están entusiasmados por acoger el partido inaugural del viernes.
«La ciudad está preparada», afirmó Jake Bauers, primera base de los Cerveceros. «é que los aficionados están preparados y sé que nosotros también lo estaremos».
El entrenador de Milwaukee, Pat Murphy, señaló que sus jugadores se alimentan de la pasión de los fanáticos.
«Esos aficionados son apasionados. Querían esto y nuestros jugadores percibieron lo mucho que lo deseaban», dijo Murphy. «Eso les da energía y motivación, marca la diferencia».
Los Cerveceros lideraron las Mayores esta temporada con un récord del club de 103 victorias, mientras que los Rays comandaron la Liga Americana con 97 triunfos.
Ambos equipos cuentan con jugadores clave que comenzaron sus carreras en las Grandes Ligas en la novena contraria.
El dominicano Freddy Peralta, de Tampa Bay, fue lanzador de Milwaukee durante ocho años hasta que fue traspasado en enero a los Mets de New York.
La escuadra neoyorquina lo negoció en agosto a los Rays. Con su nueva disciplina, el pitcher fue nombrado Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Los Cerveceros cuentan con una potente alineación de bateo, una defensa sólida, un valiente bullpen de lanzadores de relevo y al lanzador estrella Jacob Misiorowski.
El pitcher de 24 años terminó con un balance de 16-5, 252 strikeouts, el mejor registro de las Mayores, y una media de carreras limpias de 1,80, también la mejor de la liga.
«Es todo lo que siempre he soñado», afirmó Misiorowski sobre su primera Serie Mundial.
Los Rays buscan su primer título después de que el huracán Milton destruyó el techo del Tropicana Field y obligara al equipo a jugar en 2025 en un estadio cercano de las ligas menores. Regresaron a The Trop en abril.
«Ha sido un auténtico placer estar con este grupo durante toda la temporada», dijo su mánager, Kevin Cash «Están muy motivados».
Solo tres jugadores aspirantes al título de este año han disputado alguna Serie Mundial, entre ellos el bateador designado de los Rays, Yandy Díaz.

