SANTO DOMINGO. Robos a mano armada, mediante seducción o el famoso sedantes de la burundanga, estafas y narcotráfico figuran entre los casos que han llevado a las autoridades dominicanas a arrestar a varios grupos de ciudadanos colombianos durante el segundo semestre de 2026.
Uno de los casos más recientes se dio a conocer ayer, cuando agentes de la Policía Nacional, acompañados por el Ministerio Público, arrestaron a cuatro colombianos investigados por su presunta vinculación con robos a mano armada en sectores exclusivos del Distrito Nacional, entre ellos Piantini.

Según el informe policial, uno de los vehículos habría sido utilizado para labores de vigilancia y seguimiento de posibles víctimas. Las autoridades también informaron que analizan los teléfonos ocupados y contrastan las características de los detenidos con imágenes recopiladas durante las pesquisas para establecer sus responsabilidades individuales.
Seducción y sedantes para despojar a las víctimas
Natali Valeria Castillo González, Laura Valentina Villegas Villafaña y Diego Armando González fueron detenidos durante un allanamiento en un apartamento del residencial Arrecifes del Sol, en Santo Domingo Este.
De acuerdo con las investigaciones, los implicados contactaban a hombres y procuraban ganarse su confianza. Posteriormente, presuntamente les suministraban sustancias en sus bebidas para aprovechar su estado de sedación y sustraerles dinero, prendas, tarjetas bancarias, teléfonos celulares y otros objetos de valor.
Durante la intervención, los investigadores recuperaron diversos artículos que habrían sido robados, entre ellos celulares, computadoras portátiles, tabletas, relojes inteligentes y prendas de oro. También ocuparon RD$197,000 en efectivo, además de dinero en dólares canadienses y pesos colombianos. Una sustancia química encontrada en el lugar sería sometida a análisis para determinar su composición.
Falsas inversiones para estafar comerciantes
El 2 de julio, la Policía Nacional anunció la captura de otros tres ciudadanos colombianos señalados como integrantes de una estructura dedicada a estafar comerciantes mediante falsas ofertas de financiamiento e inversión.
Los arrestados fueron Andrés Garzón Galindo, Jusepth Ralf Varón Gómez, alias «Marco Córdona», y Mildred Katherine Mandariaga Manrique, conocida como «Isabelle» y/o «La Comadre».
La investigación, desarrollada por agentes del DICRIM, en coordinación con la INTERPOL Santo Domingo, estableció que los sospechosos presuntamente exigían pagos anticipados por gastos administrativos, transporte, impuestos y otros conceptos a cambio de gestionar préstamos o inversiones millonarias.
Como parte del supuesto engaño, entregaban cajas que aparentaban contener grandes cantidades de dinero, pero que estaban rellenas de hojas de papel y solo mostraban billetes auténticos en la parte superior de cada fajo.
Las autoridades ocuparon US$12,000 en efectivo, distribuidos entre dos de los detenidos. El arresto de Garzón Galindo permitió obtener información sobre los otros dos, quienes, según la Policía, se dirigían al Aeropuerto Internacional de Las Américas con la intención de abandonar el país.
Más de una tonelada de cocaína frente a Pedernales
En el ámbito del narcotráfico, uno de los operativos de mayor volumen reportados durante octubre ocurrió frente a las costas de Pedernales, donde la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), junto con organismos militares y agencias internacionales, interceptó una lancha rápida con 1,068 paquetes de presunta cocaína.
La embarcación fue alcanzada después de una persecución de varias horas en alta mar, al suroeste de la isla Beata. A bordo viajaban tres ciudadanos colombianos, identificados en los reportes como Jadee Nixon Pana Mena, Wellinston Hooker Honkis y Wilmin Dimitri Escalone.
Según las autoridades, el cargamento superaba la tonelada de peso y estaba distribuido en paquetes agrupados y marcados con logotipos. En el operativo participaron la Armada de República Dominicana, la Fuerza Aérea, la DNCD y organismos estadounidenses, entre ellos la Administración para el Control de Drogas (DEA).
El caso amplía el panorama de las investigaciones que involucran a ciudadanos colombianos en el país: mientras algunos expedientes se relacionan con delitos contra el patrimonio, este corresponde a una operación de transporte marítimo de drogas que requirió coordinación entre organismos dominicanos e internacionales. No obstante, el arresto de los tripulantes, por sí solo, no permite establecer la estructura completa de la red ni sus posibles conexiones.
Modalidades delictivas distintas, un reto para las investigaciones
Los casos conocidos durante el segundo semestre presentan diferencias importantes. En los expedientes de robos y estafas, las autoridades describen presuntas operaciones dirigidas a víctimas concretas, mediante seguimiento, engaño, intimidación o aprovechamiento de la vulnerabilidad de las personas. En el caso de la cocaína, la investigación se concentra en el traslado de un cargamento por vía marítima y en la identificación de sus posibles responsables y destinatarios.
La coincidencia de ciudadanos de una misma nacionalidad en expedientes distintos no demuestra, por sí misma, que exista una sola organización ni que los grupos estén conectados. Para establecer vínculos entre ellos serían necesarias evidencias sobre comunicaciones, movimientos financieros, contactos, logística u otras conexiones verificables.
Hasta el 27 de octubre de 2026, los hechos documentados permiten identificar varias modalidades delictivas atribuidas a grupos distintos de ciudadanos colombianos, pero no bastan para concluir que todos respondan a una red común o que constituyan una tendencia general de criminalidad entre extranjeros.
- Narcotráfico en Baní (Septiembre de 2026): Un ciudadano venezolano fue detenido junto a dos colombianos durante un operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) con apoyo de la DEA, en el que se incautaron 595 paquetes de cocaína en las costas de Baní, provincia Peravia.

