Los familiares, angustiados mientras buscan a sus seres queridos, saben que el tiempo corre en su contra, aunque se aferran a la esperanza de encontrarlos con vida.

Para algunos, las buenas noticias llegaron en forma de un susurro… o del llanto de un bebé.

El jueves, un padre permanecía frente a un edificio de apartamentos colapsado en esta localidad, gritando una y otra vez el nombre de su hijo adulto y buscando alguna señal de que seguía vivo, un día después de los potentes sismos.

El padre, José Alberto Gallipoli, descendió al sótano en ruinas del edificio para intentar escuchar si su hijo respondía a sus llamadas.

People camp in an open space in La Guaira, Venezuela.
Personas acampan en un espacio abierto en La Guaira, Venezuela.Ana Vanessa Herrero for NBC News 

“El panorama era desolador”, relató Gallipoli. “Grité el nombre de mi hijo Jofram con el último aliento de fe que me quedaba”.

Pero entonces escuchó un tenue susurro. Era Jofram, que seguía con vida, junto a su esposa y su hijo de cuatro años.

La familia había pasado más de 24 horas atrapada bajo los escombros de su edificio de apartamentos de siete plantas.

Gallipoli se encontraba en Caracas, a unos 32 kilómetros (20 millas) de distancia, cuando los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela con menos de un minuto de diferencia entre ambos. Fueron algunos de los más fuertes que han afectado al país en más de un siglo.

Poco después de que cesara el temblor, Gallipoli partió hacia La Guaira en busca de su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Realizó el trayecto a pie para evitar los problemas causados ​​por las carreteras bloqueadas por los escombros.

Mientras examinaba los escombros donde su familia había quedado sepultada, Gallipoli dijo sentir impotencia, frustración y angustia al “saber que están allí vivos, con el tiempo agotándose”.

4-year-old trapped for over 24 hours rescued José Alberto Gallipoli shared video of the rescue of his 4-year-old grandson in La Guaira, where he and his parents had been trapped in their apartment for more than 24 hours until they were rescued. Gallipoli's son and wife had been able to let others know they were okay inside as Gallipolli pleaded for their rescue.
Rescatan a un niño de 4 años atrapado durante más de 24 horas.Courtesy José Alberto Gallipoli 

“Llegará un momento en que se queden sin oxígeno”, dijo Gallipoli a NBC News en español a través de WhatsApp. “No hay comida, no tienen electricidad ni agua”.

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Los equipos de rescate trabajaron durante horas en el lugar para sacar a salvo a la familia de Gallipoli.

“Les pidieron que hablaran y que golpearan en puntos concretos para poder determinar cómo acceder al lugar donde se encontraban”, dijo Gallipoli, añadiendo que la familia parecía estar reunida y sin lesiones.

La misión de rescate fue precaria. Los rescatistas carecían del equipo adecuado, pero tenían «suficiente voluntad, interés y deseo de llevarla a cabo”, dijo Gallipolli.

Un video obtenido por NBC News captó el momento en que el hijo, la nuera y el nieto de Gallipolli salieron de entre los escombros por un paso que los rescatistas habían despejado para ellos durante la noche.

El niño salió primero y dijo a los rescatistas: “Me siento bien”. Sus padres salieron después, abrazando a todos los presentes en señal de gratitud por haberlos rescatado.

El nivel de devastación en el estado de La Guaira, situado justo al norte de la capital, figura entre los peores registrados en toda Venezuela.

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Miles de supervivientes del terremoto se han congregado en espacios abiertos; algunos incluso han instalado tiendas de campaña, ya que no pueden regresar al interior de sus viviendas destruidas.

La gobernante interina, Delcy Rodríguez, informó que la región ha sido militarizada mientras se espera la llegada de ayuda humanitaria adicional para los afectados.

Para la tarde del viernes, las autoridades habían reportado 920 fallecidos y más de 3,000 heridos. Por su parte, un sitio web de voluntarios venezolanos ha registrado más de 70,000 personas desaparecidas.

El llanto de un bebé

Dayana Patiño y su hijo recién nacido —de apenas 18 días de vida— quedaron sepultados bajo los escombros de otro edificio de apartamentos de ocho pisos en La Guaira.

Estaban cubiertos por tal cantidad de escombros que Patiño no podía moverse. Mantuvo a su bebé fuertemente abrazado durante horas, sin poder amamantarlo.

No fue hasta la mañana del jueves cuando unos voluntarios en la zona escucharon su voz y el llanto del bebé provenientes del edificio colapsado, según relató Merly Adreina Quintero, una de las voluntarias.

Quintero dijo a Noticias Telemundo que llevaban unas 12 horas buscando a Patiño y a su bebé. “Ya se les daba por fallecidos”, afirmó.

Siguiendo las indicaciones de los equipos de emergencia, los voluntarios comenzaron a retirar los escombros para abrirse paso hasta la madre y el bebé, explicó Quintero.

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El bebé fue sacado primero de entre los escombros y entregado a su padre. Posteriormente, tanto la madre como el hijo fueron trasladados a una clínica en Caracas, ya que los centros de salud de La Guaira estaban saturados, señaló Quintero.

Los equipos de rescate no lograron llegar hasta la familia Patiño hasta la 1 de la madrugada del viernes.

“Ella luchaba por mantener a su bebé a salvo y saber que él iba a estar bien”, dijo Quintero. “Fue un milagro, porque ni la madre ni el bebé recién nacido sufrieron ningún tipo de fracturas”.