Los barrios de Carnegie Hill y Yorkville concentran todos los casos. El área comprende una franja de aproximadamente 1,6 kilómetros cuadrados entre las calles 74 y 96 Este, desde Central Park hasta el río, en los códigos postales 10028, 10128 y 10075, según la Oficina del Alcalde de Nueva York.
Qué es la enfermedad del legionario
La enfermedad del legionario es una forma grave de neumonía causada por la bacteria Legionella, que se desarrolla en agua tibia o caliente, de acuerdo con el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York. La transmisión ocurre cuando una persona inhala vapor de agua contaminado.
La enfermedad no se contagia de persona a persona. Tampoco se contrae por beber agua, cocinar ni usar el aire acondicionado doméstico. El riesgo proviene exclusivamente de inhalar pequeñas gotitas de agua con la bacteria suspendidas en el aire.

La mayoría de quienes se exponen a la bacteria no se enferman, según precisó el Departamento de Salud. El riesgo aumenta con una exposición alta o repetida, sobre todo en personas con factores de vulnerabilidad.
Quiénes corren mayor riesgo
Las personas más expuestas a complicaciones graves son las mayores de 50 años, quienes fuman o vapean, quienes padecen enfermedades pulmonares crónicas y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado, ya sea por una condición médica o por medicamentos, de acuerdo con la Oficina del Alcalde de Nueva York.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que 1 de cada 10 personas que desarrolla la enfermedad muere por complicaciones. Entre quienes la contraen durante una internación en un centro de salud, la tasa sube a 1 de cada 4, según informó ABC News.
La enfermedad tiene tratamiento con antibióticos y la mayoría de los pacientes se recupera si recibe atención temprana. No existe vacuna ni medicamento preventivo, según el Departamento de Salud municipal.
Síntomas que deben alerta
Los síntomas de la enfermedad del legionario incluyen, según el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York:
Fiebre y escalofríos.
Tos.
Dolores musculares.
Dolor de cabeza.
Fatiga y pérdida del apetito.
Confusión.
Diarrea.
Cualquier persona que viva, trabaje o haya visitado la zona afectada desde fines de junio y presente esos síntomas debe consultar a un médico de inmediato. El número de casos pasó de 2 el jueves, a 10 el viernes y a 18 el lunes por la mañana, antes de llegar a 23 ese mismo día por la noche, según reportó CBS New York.
Lo que hay que saber sobre el contagio
El Departamento de Salud de Nueva York precisó una serie de puntos para despejar dudas entre los residentes del área afectada:
Se transmite por el aire, a través de gotitas de agua contaminada.
No se contagia de persona a persona.
No se contrae por comer ni beber.
El uso del aire acondicionado doméstico no representa un riesgo.
Bañarse o ducharse con agua corriente tampoco implica peligro.
Con diagnóstico temprano, tiene tratamiento efectivo.
Esa aclaración cobra relevancia ante la preocupación de muchos vecinos. Según reportó CBS New York, algunos residentes optaron por mudarse temporalmente a hoteles o trasladarse a otras zonas de la ciudad por temor a ducharse en sus hogares.
La fuente probable: torres de enfriamiento
Las autoridades señalan como origen más probable una o varias torres de enfriamiento en la zona, según indicó el Departamento de Salud en un comunicado a los vecinos de Carnegie Hill y Yorkville. Esas estructuras utilizan agua para regular la temperatura y pueden dispersar vapor contaminado al exterior.

