SANTO DOMINGO.-Por tercera noche consecutiva, el repique de los «cacerolazos» se hizo sentir en diversos sectores del Gran Santo Domingo como manifestación de protesta contra las recientes medidas socioeconómicas y legislativas aprobadas por la administración del presidente Luis Abinader. Las expresiones de descontento desde los hogares se sumaron a una movilización presencial convocada en el Paseo Churchill del Distrito Nacional.
Los cacerolazos se registraron de manera simultánea en comunidades de diversas realidades socioeconómicas, incluyendo Sabana Perdida, la urbanización Juan Pablo Duarte y el sector Los Cacicazgos, reflejando un malestar colectivo ante la coyuntura actual del país.
El principal detonante de las protestas es el rechazo a la implementación de la reforma fiscal, integrada en la Ley de Medidas pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis, norma que el Poder Ejecutivo ha denominado como el «Plan Anticrisis».
Asimismo, los manifestantes expresan su oposición a las disposiciones sobre difamación e injuria contenidas en el nuevo Código Penal, el cual está pautado para entrar en vigencia el próximo lunes 3 de agosto. Diversos sectores civiles han catalogado estos artículos como una “ley mordaza” que atenta contra la libertad de expresión. El pliego de reclamos también abarca el desacuerdo con los términos de la aprobación de la reforma policial y otras líneas de acción institucional ejecutadas por el Gobierno y el Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Origen de la modalidad de protesta
El método de sonar calderos y cacerolas a una hora específica de la noche se popularizó en el país durante la campaña electoral del año 2020. En ese momento, la ciudadanía adoptó esta forma de protesta debido a las restricciones de circulación derivadas del toque de queda por la pandemia del Covid-19.
Inicialmente, los cacerolazos se dirigieron contra la gestión del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y sus políticas sanitarias y económicas, convirtiéndose en uno de los catalizadores sociales que impulsaron el triunfo electoral del PRM. No obstante, esta herramienta de presión popular ha vuelto a ser utilizada por la población civil para oponerse a decisiones de la presente gestión de Abinader, como ocurrió ante las primeras propuestas de modificación fiscal y frente a cuestionamientos relacionados con el accionar de la Policía Nacional.
Usuarios de redes recuerdan Abinader celebraba los cacerolazos en el 2020
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Diversos usuarios de las redes sociales han compartido en las últimas horas una publicación realizada en el año 2020 por el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, en la cual el entonces candidato opositor valoraba de manera positiva las protestas comunitarias conocidas como «cacerolazos»

El mensaje original de Abinader, publicado en su cuenta oficial de la red social X (anteriormente Twitter), calificaba la manifestación de la época como «el más bello concierto musical de los últimos tiempos: el Cacerolazo por la orquesta sinfónica popular del pueblo dominicano».
En dicha publicación, el actual mandatario señalaba que la ciudadanía tocaba «sus sofisticados instrumentos para la defensa de la democracia dominicana».
La difusión de esta captura de pantalla ha generado una serie de reacciones entre los internautas, quienes comparan la postura del jefe de Estado cuando se encontraba en la oposición con el escenario político actual.
Ciudadanos y comunicadores han utilizado las plataformas digitales para cuestionar la evolución de este discurso frente a las demandas sociales dirigidas hacia la presente administración.
Entre las opiniones manifestadas de forma pública, la usuaria Keyla Reyna (@keylaReyna04) cuestionó si el mandatario mantendría la misma valoración sobre los sonidos de protesta en la actualidad.
«Cuando Luis Abinader destacó los cacerolazos como la ‘sinfónica más bella’, probablemente no imaginó que, con el paso del tiempo, esa misma sinfonía sería dirigida hacia su propio gobierno. ¿Estaría hoy en día destacando lo bello que se escuchan esos sonidos en contra de su gobierno?», escribió en X.
Otras cuentas enfocaron sus críticas en el cambio de perspectiva según el rol político ocupado.
El usuario @og_jxson afirmó que «Cuando Abinader era oposición les gustaban los cacerolazos, ahora ya no le gustan», mientras que Inocencio Martínez García (@Inocenc33481116) secundó la postura señalando que «Cuando los cacerolazos eran en contra de Danilo Medina, Luis Abinader los consideraba una melodía armónica».

