¡Ministro de Salud, actúe ya!
En ocasiones, la historia de un país no solo se pierde por el paso del tiempo, sino también por el abandono de quienes tienen el deber de preservarla.
Eso ocurre hoy con el emblemático Edificio Copello, ubicado en la esquina de las calles El Conde y Sánchez, en plena Zona Colonial de Santo Domingo. Lo que en 1965 fue la sede del Gobierno Constitucionalista encabezado por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó durante la Revolución de Abril, hoy se encuentra convertido —según denuncia Solidaridad Internacional Inc. USA/RD/Vzla— en un peligro para la salud pública.

La organización depositó este 8 de julio un expediente ante el Ministerio de Salud Pública, acompañado de fotografías e informes técnicos, mediante los cuales solicita la intervención urgente de las autoridades sanitarias y el cierre temporal del inmueble por constituir, a su juicio, un grave foco de insalubridad.
La petición no se fundamenta únicamente en una preocupación ciudadana. Solidaridad Internacional invoca la Constitución de la República, la Ley General de Salud No. 42-01, el Reglamento 528-01 sobre enfermedades transmitidas por vectores y el Decreto 200-26, que creó la Comisión Presidencial Héroes de Abril de 1965 para preservar los escenarios históricos vinculados a esa gesta patriótica.
Según la comunicación dirigida al ministro de Salud Pública, doctor Víctor Atallah, el edificio presenta un avanzado estado de abandono y deterioro. De acuerdo con el documento, actualmente sirve de refugio a personas en situación de calle y en su interior proliferan ratas, insectos y otras plagas, además de acumular desechos sólidos, aguas estancadas y malos olores que representan un riesgo para residentes, comerciantes y miles de turistas que diariamente recorren la Zona Colonial.
Lo más preocupante es que el inmueble se encuentra en el corazón del principal destino histórico y cultural del país, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Esa realidad no solo afecta la salud pública, sino también la imagen internacional de la República Dominicana.
Solidaridad Internacional solicita tres medidas concretas: una intervención sanitaria inmediata del edificio, el cierre temporal del inmueble conforme al artículo 28 de la Ley General de Salud y la coordinación entre el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda, la Alcaldía del Distrito Nacional y la Comisión Presidencial Héroes de Abril de 1965 para ejecutar una rehabilitación integral de esta estructura histórica.
La solicitud parece razonable.
No se trata únicamente de rescatar un edificio. Se trata de proteger la salud de quienes viven, trabajan o visitan la Zona Colonial y, al mismo tiempo, preservar uno de los escenarios más importantes de la historia contemporánea dominicana.
El Edificio Copello no es una construcción cualquiera. Desde sus instalaciones funcionó el Gobierno Constitucionalista presidido por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó durante la Revolución de Abril de 1965, convirtiéndose en símbolo de la lucha por el retorno al orden constitucional tras el derrocamiento del profesor Juan Bosch. Es parte de la memoria histórica de la nación.

Resulta contradictorio que un inmueble con semejante valor histórico permanezca hoy abandonado, convertido, según la denuncia presentada, en un foco de contaminación que amenaza la salud pública y deteriora la imagen de la Ciudad Colonial.
Ahora la responsabilidad recae sobre las autoridades.
Si los informes y las evidencias entregadas al Ministerio de Salud Pública confirman las condiciones denunciadas, la intervención no puede seguir esperando. La Ley General de Salud faculta al Ministerio para ordenar el cierre temporal o definitivo de establecimientos que representen un riesgo sanitario para la población.
El Estado tiene la obligación de proteger la salud de la población, pero también de preservar su patrimonio histórico.
El Edificio Copello merece volver a ser un símbolo de la historia dominicana, no un símbolo del abandono.


