WASHINGTON.-Estados Unidos llevó a cabo ataques aéreos contra varios objetivos en Irán el martes, horas después de revocar una exención que permitía la venta de petróleo iraní en todo el mundo, en una doble respuesta a lo que, según el Pentágono, fueron ataques iraníes contra tres buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz.
El Comando Central del ejército estadounidense anunció en redes sociales que había atacado más de 80 objetivos con municiones de precisión.
“Las fuerzas estadounidenses atacaron sistemas de defensa aérea iraníes, redes de mando y control, estaciones de radar costeras, capacidades de misiles antibuque y más de 60 embarcaciones pequeñas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica dentro y cerca del estrecho para limitar la capacidad de Irán para seguir atacando el comercio internacional que transita por ese corredor comercial”, se indicó en la publicación del ejército.
Los ataques contra los buques mercantes, entre los que se encontraban un petrolero saudí y un buque de transporte de gas natural licuado de Catar en aguas frente a la costa de Omán, amenazaban con interrumpir el reinicio del suministro energético de la región y con hacer fracasar el acuerdo preliminar entre Washington y Teherán para reabrir esa vía navegable estratégica.
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El presidente Donald Trump aprobó y ordenó los ataques contra Irán mientras asistía a una cumbre de la OTAN en Turquía, según un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato para abordar el conflicto. El funcionario confirmó que Trump se había reunido en Ankara con altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el secretario de Estado, Marco Rubio. Reiteraron que los ataques fueron una respuesta a los ataques de Irán contra buques no militares, y afirmaron que los iraníes habían elegido el camino de la agresión a pesar de ser plenamente conscientes de las consecuencias.
Teherán no ha reivindicado la autoría de los ataques a los buques. Tras los ataques de Estados Unidos y la reimposición de sanciones a las ventas de petróleo, funcionarios iraníes anunciaron en una serie de declaraciones que Estados Unidos había violado el acuerdo del 18 de junio para poner fin a la guerra.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos se han suspendido hasta que concluyan las ceremonias fúnebres de varios días en honor al ayatolá Alí Jameneí, el líder supremo que murió el primer día de la guerra.
Aunque Estados Unidos e Irán han acordado restablecer el acceso al estrecho —y Trump ha declarado la vía navegable abierta al tránsito sin restricciones—, el acuerdo preliminar no especifica con exactitud cómo debe hacerse eso, y le deja a Irán la tarea de permitir que pase el tráfico que lleva tanto tiempo bloqueado. Irán ha insistido en que los barcos comerciales naveguen cerca de su costa, por un canal bajo control iraní, pero muchos buques están recurriendo a la ayuda estadounidense para tomar una ruta cerca de la costa de Omán.
Sin la exención que concedió el Tesoro de Estados Unidos, Irán ya no puede vender su petróleo en el mercado libre a cambio de dólares, al menos no de manera abierta. Se suponía que la exención duraría 60 días, la duración del alto al fuego que Trump ha celebrado, prematuramente, como un acuerdo de paz.
Estados Unidos ha dependido por mucho tiempo de las sanciones para intentar limitar el desarrollo nuclear de Irán. La exención formaba parte de una estrategia para aumentar las posibilidades de éxito del acuerdo, al dar a Irán una muestra de las riquezas que podría obtener al reanudar las ventas de petróleo en todo el mundo. La idea era que quienes dentro de Irán buscaban un acuerdo de paz ganaran influencia sobre los mandos militares, que se han opuesto a cualquier acuerdo que pudiera limitar las opciones nucleares del país.
El martes por la mañana, después de que atacaran los barcos pero antes de la respuesta estadounidense, Trump pareció restar importancia al conflicto con Irán mientras se reunía con los líderes de la OTAN en Ankara, Turquía.
“La guerra con Irán —o como quieras llamarlo— ni siquiera es una guerra”, dijo Trump. “Es una operación militar. Es una desnuclearización, eso es realmente lo que es”.
Los medios estatales iraníes informaron el miércoles por la mañana de que se habían oído sonidos de explosiones en Bandar Abbas, Qeshm y Sirik, todas ellas localidades de la provincia de Hormozgán, en la costa sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz. La provincia es fundamental para la presencia militar y comercial de Irán en torno al estrecho, una ruta marítima clave a nivel mundial.
La cadena estatal iraní dijo que los lugares alcanzados parecían ser los mismos que ya habían sido blanco de ataques anteriores durante el conflicto. La oficina del gobernador de Hormozgán indicó que, hasta el momento, no se habían registrado heridos entre la población civil.
Los ataques contra los tres barcos y la respuesta militar estadounidense del martes amenazaban con volver a sumir a la región en un espasmo de violencia que ya se había desatado hace casi dos semanas. Este tira y afloja también reveló las dificultades para restablecer los niveles de tráfico previos a la guerra a través del estrecho, una vía crucial para el transporte de petróleo y gas.
El ejército estadounidense llevó a cabo ataques contra Irán el 26 de junio en represalia por un ataque iraní en el estrecho de Ormuz el día anterior, horas después de que Trump calificara la acción iraní de “violación insensata” del frágil alto al fuego entre ambos países.
El Comando Central de Estados Unidos dijo en un comunicado en ese momento que había atacado instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, así como emplazamientos de radares costeros, como “respuesta contundente” al ataque iraní. Los ataques estadounidenses concluyeron después de unos 90 minutos e incluyeron ataques de cazas estadounidenses contra cuatro emplazamientos iraníes a lo largo del estrecho de Ormuz y en la isla de Qeshm, según un funcionario estadounidense.
Trump dijo antes en una publicación en las redes sociales que Irán había lanzado al menos cuatro drones de ataque de un solo uso el 25 de junio, uno de los cuales impactó en la cubierta superior de “un buque de carga grande y muy caro”, y añadió que Estados Unidos había derribado otros tres drones. Añadió que el buque, aunque estaba dañado, pudo seguir su ruta.
El ataque de Irán contra el buque, el Ever Lovely, un portacontenedores que pasaba cerca de la costa omaní del estrecho, parece ser el primer ataque iraní conocido contra un buque comercial desde la firma del acuerdo de paz preliminar entre Teherán y Washington.
David E. Sanger, Tyler Pager, Erica L. Green y Shirin Hakim colaboraron con reportería.
Eric Schmitt es corresponsal de seguridad nacional para el Times. Ha informado sobre asuntos militares estadounidenses y antiterrorismo durante más de tres décadas. Se le puede contactar de manera segura en Signal: ericschmitt.36.

