Por;Ramón Cruz Benzán
Un estudio de viabilidad ha puesto sobre la mesa una realidad contundente: el 70% de los delitos menores procesados en el Distrito Nacional están directamente relacionados con el consumo problemático de sustancias.
Durante su intervención en el panel “Tratamiento bajo Supervisión Judicial Posible”, celebrado en el marco de la Conferencia del Poder Judicial 2026, Romero explicó que este modelo busca transformar el sistema tradicional.
Una mirada humana ante el conflicto legal
El programa permite seleccionar a imputados con dependencia a narcóticos bajo estrictos criterios jurídicos y sanitarios.

“Lo que se trata es de tener una mirada más humana. El juez sigue siendo juez, pero entiende que la persona tiene factores de riesgo y un tema de salud recurrente”, subrayó Romero, aclarando que el objetivo es fortalecer el rol judicial con herramientas médicas.
El modelo de Puerto Rico: Salud pública y ahorro millonario
Otero presentó cifras que invitan a la reflexión económica: el confinamiento carcelario en Puerto Rico le cuesta al Estado aproximadamente 343 millones de dólares anuales.
En contraste, los programas de prevención y tratamiento supervisado no solo resultan más económicos, sino que garantizan una rehabilitación moral y social más efectiva.
El consenso entre las magistradas fue claro: la justicia del futuro debe ser capaz de sanar las causas del delito, y no solo castigar sus consecuencias.
Un referente regional en innovación
Estas ponencias se desarrollaron dentro del Plan de Optimización del Proceso Penal, un eje central de la Conferencia del Poder Judicial 2026.
Este evento posicionó a la República Dominicana como un referente en modernización jurídica, logrando reunir a 68 expositores internacionales, representantes de 25 países, más de 6,000 participantes en una jornada inmersiva de tres días.


