LA HABANA.- El sistema eléctrico de Cuba se reconecta de manera gradual este sábado tras el apagón nacional que sufrió el viernes a -el segundo en menos de una semana y el cuarto en lo que va de 2026- y que dejó a más de nueve millones de cubanos sin suministro.
Añadió que una prioridad es reincorporar las operaciones de la planta Energás Boca de Jaruco, de la provincia Mayabeque (oeste), para iniciar el proceso de arranque de las centrales térmicas.
En La Habana, donde viven unos dos millones de personas, la restauración del servicio alcanza el 12,6 %, lo que representa a 108.608 clientes del total de 787.000 en la capital, según datos de la compañía estatal Unión Eléctrica, perteneciente al Minem.
De acuerdo con situaciones similares previas, el restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) es un procedimiento lento y laborioso que puede demorar días pues supone empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo (solar, hidroeléctrica, motores de generación) para ir dando servicio a pequeñas áreas que luego se van interconectando.
El objetivo con ese proceso es llevar cuanto antes la suficiente energía a las centrales termoeléctricas, el pilar de la generación eléctrica en Cuba, para que estas puedan de nuevo arrancar y producir energía en grandes cantidades para satisfacer la demanda.
El Minem ha explicado que la causa de esta desconexión total del SEN, reportada en la tarde del viernes, fue un fallo en la línea de 220 kilovatios entre las ciudades de Santa Clara y Sancti Spíritus (centro), lo que provocó «la división del SEN y la salida de varias unidades térmicas» del sistema.
Al ocurrir el nuevo apagón masivo, once de las 16 unidades de generación térmica estaban sin aportar energía al SEN por averías o trabajos de mantenimiento.
El anterior apagón general de Cuba tuvo lugar el pasado lunes, y la recuperación se alcanzó unas 36 horas después -el miércoles- cuando todas las provincias quedaron conectadas al SEN.
Cuba se encuentra sumida en una profunda crisis energética desde mediados de 2024, que se ha agravado a partir del bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. desde enero, el cual ha llevado los cortes eléctricos a máximos.
En las últimas semanas se ha reportados récords de cortes eléctricos, cuando en los mayores apagones de varias jornadas se desconectaba a la vez entre el 70 % y 72 % del país en el momento de mayor demanda energética.
En marzo pasado, también se registraron dos apagones nacionales por una desconexión total del SEN en menos de una semana.
El Gobierno de la isla ha reconocido que la situación del SEN es «crítica» y «extremadamente tensa», marcada tanto por el bloqueo petrolero estadounidense como por un sistema energético profundamente obsoleto.
Según diversas estimaciones, la isla caribeña precisa algo más de 100.000 barriles de petróleo al día para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que la isla obtiene unos 40.000 con su producción nacional. El resto debería obtenerlos en el exterior.
El último petrolero en llegar a Cuba con crudo del exterior fue el ruso Anatoli Kolodkin, un barco sancionado por Estados Unidos que entró en la bahía de Matanzas el 31 de marzo con unos 730.000 barriles de petróleo, y que apenas alcanzó para cubrir la demanda energética durante tan solo dos semanas el pasado abril.

