SANTO DOMINGO.-El revuelo y los juegos de palabras en la opinión pública dominicana giran en torno al escándalo institucional de la diputada Millys Martínez (provincia de Elías Piña), cuyo incidente con la Policía Nacional provocó una insólita protesta en el Congreso y un radical giro en las redes sociales tras revelarse un video clave.
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- La actitud calificada de «antisocial y antijurido»: Diversos sectores y comunicadores criticaron la falta de civismo de la legisladora por interponerse físicamente y obstruir el trabajo policial para impedir el arresto de un ciudadano.
- El paro en el Congreso: La difusión de un primer video donde se le veía atada del brazo desató la indignación de sus colegas en la Cámara de Diputados. Los legisladores denunciaron un atropello a la inmunidad parlamentaria y llegaron a tumbar la sesión legislativa abandonando el hemiciclo en señal de protesta.
El «papelazo» de la «falsa esposa» (El juego de palabras)
- El engaño captado en video: Las imágenes revelaron que la diputada nunca fue sometida ni esposada a la fuerza por la policía. En realidad, ella aprovechó que un joven detenido ya tenía un grillete puesto, tomó el otro extremo suelto de la «esposa» de seguridad y se la colocó ella misma en la muñeca de forma voluntaria.
- La burla colectiva: El término de la «falsa esposa» se convirtió en un juego de palabras humorístico e irónico en los medios de comunicación y redes sociales. No se refería a una pareja sentimental falsa, sino al engaño teatral de simular estar bajo arresto con los grilletes (las «esposas» policiales) para victimizarse, acusar falsamente a los agentes y forzar la solidaridad de su partido.

- El escándalo de las carreras en plenas Fiestas Patronales: Durante su gestión como gobernadora, el nombre de Martínez figuró en una controversia pública por la organización de un circuito de carreras de vehículos (automóviles de lujo Mercedes-Benz y motocicletas) en Comendador. El incidente generó indignación porque las carreras provocaron la obstrucción de vías públicas y se llevaron a cabo con la llamativa presencia pasiva de agentes de la policía y de las autoridades de tránsito, quienes observaban el evento en lugar de regularlo.
Fricciones recurrentes por «teteos» y ruidos:
- Medios de comunicación de opinión señalan que la exgobernadora mantiene un historial de fricciones y confrontaciones con las autoridades del orden debido a su recurrente intervención, permisividad o respaldo a actividades festivas no autorizadas y eventos masivos de música alta en la provincia.

