SANTO DOMINGO.-La Policía Nacional investiga un feminicidio seguido de la muerte del presunto agresor, ocurrido la tarde del miércoles en el sector Alma Rosa, en Santo Domingo Este, donde una mujer de 36 años perdió la vida tras ser atacada a tiros por su expareja sentimental.
La víctima fue identificada como Esmeralda Moronta de los Santos, mientras que el agresor era Omar Tejeda Guzmán, de 48 años, quien posteriormente murió tras dispararse con la misma arma utilizada en el hecho: una pistola Glock, calibre 9 milímetros.
A Esmeralda Moronta de los Santos no le valió nada de lo que hizo para salvar su vida, la cual fue segada en un instante por su expareja.
La mujer, de 36 años, murió dentro de un colmado de múltiples disparos ocasionados por Omar Tejeda Guzmán (48 años), quien la acosaba y perseguía pese a haber terminado su relación.
En la tarde de ese mismo día, la ahora occisa acudió, junto a una amiga, a la fiscalía de Alma Rosa I a poner una denuncia contra su expareja. Cuando salió del lugar, notó que el hombre la perseguía y salió corriendo. En su desesperación y, buscando refugió, penetró a un colmado. Ahí entró su verdugo y le propinó varios tiros y luego se suicidó con la misma arma.
El hecho ocurrió alrededor de las 4:00 de la tarde en la calle Puerto Rico en el sector Alma Rosa I, en el municipio Santo Domingo Este, provincia Santo Domingo. La unidad de la Fiscalía de Violencia de Género está en la misma vía.
Investigación en curso
Miembros de la Dirección Central de Investigación (DICRIM), junto al Ministerio Público y personal del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), se presentaron al lugar para realizar el levantamiento de los cuerpos y recolectar evidencias.
Las autoridades también revisan las cámaras de vigilancia del colmado y de las zonas aledañas como parte de las pesquisas.
El vocero de la Policía, Diego Pesqueira, confirmó que el feminicida-suicida persiguió a la víctima y penetró al colmado y la mató. Dijo que usó una pistola de 9 milímetros.
El caso ha generado consternación entre residentes de Alma Rosa y reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para mujeres que denuncian violencia de género en el país, cuyo flagelo va en aumento significativo este año.


