NEBRASKA.-Aníbal Alexander Canelón Aguirre, el venezolano de 50 años conocido en el mundo del cibercrimen como “Prometheus” y “The Engineer”, compareció el 2 de octubre ante un juez federal en Nebraska, se declaró no culpable de cuatro cargos y quedó detenido a la espera del juicio. Su presencia en el tribunal cerró una persecución internacional que culminó con su captura en Venezuela y su traslado a Estados Unidos.
El Departamento de Justicia (DOJ) lo acusa de haber diseñado el software malicioso que permitió vaciar cajeros automáticos en casi todo el territorio estadounidense y de canalizar esas ganancias hacia una organización que Washington designó como terrorista.

El caso tiene una dimensión histórica dentro del FBI: el 12 de marzo de 2026, la agencia lo incorporó a su lista de los Diez Más Buscados —un registro que existe desde 1950— como el primer prófugo acusado específicamente de ciberdelitos en sus 76 años de historia.
La acusación formal fue dictada por un gran jurado federal de Nebraska en diciembre de 2025 y lo vincula con el Tren de Aragua (TdA), pandilla transnacional que Estados Unidos clasifica como organización terrorista extranjera.
El FBI lo buscó durante casi una década antes de incorporarlo a su lista de los Más Buscados
Desde alrededor de 2017, año en que los primeros ataques de jackpotting comenzaron a registrarse en Estados Unidos, las autoridades rastrearon a Canelón Aguirre sin lograr su detención. Durante casi una década evadió a los investigadores mientras el esquema que presuntamente lideraba crecía en escala y alcance geográfico.

El agente especial a cargo de la oficina del FBI en Omaha, Eugene Kowel, explicó que Canelón Aguirre “es el desarrollador del malware que ha atacado a cientos de instituciones financieras en todo el país” y que modificaba el programa en forma continua para eludir las protecciones bancarias.

Según una alerta del FBI de febrero de 2026, desde 2020 se registraron aproximadamente 1.900 incidentes de jackpotting en Estados Unidos; solo en 2025 se produjeron más de 700 ataques, con pérdidas superiores a USD 20 millones. Antes de su captura, la agencia ofreció una recompensa de hasta USD 1 millón por información que condujera a su arresto.
Qué es el ATM jackpotting y cómo funciona el malware Ploutus
Un ataque de ATM jackpotting consiste en instalar un programa malicioso en un cajero automático para obligarlo a dispensar efectivo sin cargar el retiro a ninguna cuenta bancaria: la máquina entrega dinero como si respondiera a una orden interna, sin que exista una transacción legítima detrás.

El programa atribuido a Canelón Aguirre se llama Ploutus, un malware —abreviatura de “software malicioso”— diseñado exclusivamente para este tipo de ataque. Según la acusación, el proceso comenzaba con días o semanas de vigilancia previa: los operativos estudiaban los cajeros, evaluaban alarmas y buscaban el momento de acceder físicamente para instalar una unidad externa con el malware.
Una vez dentro del sistema, individuos en el exterior activaban el programa de forma remota mediante un código y, a través de un intercambio de pantalla, podían ver cuánto dinero había en la máquina y ordenar su dispensación completa. El software también incluía archivos programados para borrarse tras el ataque y así ocultar rastros ante los equipos de seguridad bancaria. La conspiración alcanzó a 47 estados, el Distrito de Columbia y varios países extranjeros, según el DOJ.
Los cuatro cargos federales que enfrenta y la declaración de no culpabilidad
El 2 de octubre de 2026, Canelón Aguirre se presentó ante el magistrado federal Michael D. Nelson en Omaha y entró una declaración de no culpabilidad a los cuatro cargos de la acusación: conspiración para cometer fraude bancario (hasta 30 años de prisión), conspiración para cometer robo bancario y fraude informático (hasta cinco años), conspiración para lavar dinero (hasta 20 años) y conspiración para brindar apoyo material a terroristas (hasta 15 años).

La fiscal federal Lesley A. Woods fue directa: “No hay lugar en el mundo donde un terrorista acusado en el Distrito de Nebraska pueda esconderse de la justicia”, afirmó en el comunicado del DOJ del 2 de octubre. La causa está bajo la supervisión del juez federal Brian C. Buescher y fue coordinada entre la Fiscalía de Nebraska, la Sección de Delitos Informáticos y Propiedad Intelectual (CCIPS) del DOJ, el FBI y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Interior (HSI).
La red del Tren de Aragua y el dinero que financió al grupo terrorista
La investigación —bautizada internamente como Operación Venganza de Zeus— derivó en 120 acusados en Nebraska y unas 70 detenciones en Estados Unidos y el extranjero. El TdA surgió como una banda carcelaria en Venezuela a mediados de los 2000 y extendió sus actividades —tráfico de drogas y armas, trata de personas, extorsión y homicidio— por toda América Latina y Estados Unidos.
El jackpotting fue, según las autoridades, una fuente adicional de financiamiento: desde 2021, aproximadamente USD 61 millones salieron de bancos estadounidenses, y el liderazgo de la organización se habría quedado con cerca del 50% de esas ganancias.
Un día antes de la comparecencia, el Departamento del Tesoro sancionó a Canelón Aguirre y a siete presuntos asociados, bloqueó sus activos en Estados Unidos e identificó siete direcciones de criptomonedas de la red TRON vinculadas al grupo. Los ataques alcanzaron su pico en 2025 y comenzaron a descender en 2026; desde la acusación de Canelón Aguirre, Nebraska no registró un solo ataque de jackpotting exitoso.
Canelón Aguirre permanecerá detenido en Nebraska mientras el proceso avanza ante la Justicia federal. Una acusación formal no prueba culpabilidad; toda persona se presume inocente hasta que un tribunal determine lo contrario.

