CARACAS.-Las autoridades venezolanas elevaron a 1.943 el número de muertos por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió la zona costera de Venezuela el pasado miércoles, según el último informe oficial difundido el lunes al mediodía. La emergencia provocó graves daños en el estado La Guaira, donde el Gobierno declaró el área de desastre y estableció control militar.
El titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó además que los terremotos dejaron 10.571 heridos, mientras que 15.866 personas permanecen damnificadas y otras 22.619 reciben atención en centros de salud. Naciones Unidas estima que podría haber hasta 50.000 desaparecidos.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan seis días después del desastre con el despliegue de una mayor cantidad de maquinaria y la llegada de rescatistas internacionales. La Guaira permanece como el principal foco de las tareas de emergencia al concentrar la mayor cantidad de víctimas y daños materiales, mientras la zona sigue bajo vigilancia de las fuerzas de seguridad.
El líder de Topos Chile, Francisco Lermanda, denunció que militares venezolanos obstaculizan la labor de los rescatistas extranjeros desplegados en el estado La Guaira, por temor a que estén realizando actividades de espionaje para promover un golpe contra el régimen chavista.
Más de 6.400 personas son localizadas con vida tras los devastadores terremotos
Las labores de búsqueda y rescate en Venezuela tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio mantienen hasta ahora un balance de 6.461 personas rescatadas con vida, en medio de una emergencia que también deja más de 1.900 fallecidos y más de 10.500 heridos.
El titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, detalló que los operativos siguen activos en distintas zonas del país afectadas por el sismo, donde continúan los trabajos entre estructuras colapsadas y áreas todavía inestables.
Desde el evento principal, ocurrido en el litoral norte con apenas segundos de diferencia entre ambos movimientos, se han registrado más de 600 réplicas, lo que mantiene la complejidad de las tareas en terreno y la vigilancia permanente en varias regiones.
El registro de personas rescatadas se da en paralelo a una situación de fuerte impacto humanitario, con miles de damnificados y comunidades que todavía esperan por el restablecimiento de servicios básicos mientras siguen las operaciones de búsqueda.

Los países miembros del Mercosur comenzaron a coordinar una respuesta conjunta para asistir a Venezuela después de los terremotos que devastaron el norte del país el pasado 24 de junio. El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, informó durante la cumbre del bloque que las autoridades encargadas de la gestión de riesgos de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay ya iniciaron reuniones para organizar el envío de ayuda humanitaria.
Orsi explicó que el mecanismo regional ya puso en marcha acciones de coordinación y señaló que “algunas decisiones han sido fundamentales”, aunque no precisó cuáles serán las primeras medidas que se implementarán. La iniciativa surge mientras Venezuela continúa enfrentando las consecuencias del desastre, que ha dejado miles de víctimas y una extensa destrucción de infraestructura.
Durante la misma cumbre, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó de “incalculables” las pérdidas humanas y materiales provocadas por los terremotos y solicitó un minuto de silencio en homenaje a las víctimas. Por su parte, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que “lo importante es que Venezuela no se sienta sola” y expresó la solidaridad de la región con los afectados.
Así fue el rescate de Kleiber Morán, el niño de 3 años hallado con vida tras seis días bajo los escombros en Venezuela
Las imágenes registran el momento en que un niño de 3 años es rescatado y trasladado a una ambulancia tras los terremotos
La búsqueda de sobrevivientes entra en una fase crítica tras los terremotos en Venezuela
Las tareas de búsqueda en las zonas devastadas por los terremotos en Venezuela entran en una etapa cada vez más difícil. Equipos internacionales de rescate que trabajan en el estado de La Guaira reconocieron este martes que las posibilidades de hallar personas con vida disminuyen a medida que avanzan los días desde el desastre y continúan las operaciones entre edificios colapsados.
En la localidad de Macuto, rescatistas de Ecuador y Estados Unidos dieron por concluida una operación que se extendió durante más de 40 horas luego de dejar de recibir señales de una madre y sus tres hijos atrapados bajo un edificio de nueve pisos.
“Al final, creemos que ya pasaron los días y que lo que encontraremos ahora es muerte”, afirmó Jorge Montanero, jefe del equipo ecuatoriano EQ11.
“Lamentablemente, las cosas no evolucionaron favorablemente”, agregó.
Mientras tanto, en la morgue provisional instalada en el puerto de La Guaira, familiares continúan llegando para identificar a las víctimas recuperadas entre los escombros. Andrea Montilla esperaba noticias de sus allegados después de que el cuerpo de su primo, de 14 años, fuera localizado durante la madrugada.
“Ha sido muy doloroso, una espera muy larga”, expresó, al señalar que la madre del adolescente continúa desaparecida.
En ese centro temporal, los familiares deben completar el proceso de identificación antes de recibir los certificados de defunción y las autorizaciones correspondientes para la cremación, mientras las labores de recuperación de cuerpos continúan en distintos puntos de la zona afectada.
La ONU alertó sobre la falta de alimentos y refugios para miles de afectados por los terremotos en Venezuela
La respuesta a la emergencia en Venezuela comienza a concentrarse en atender las necesidades básicas de las personas que quedaron sin vivienda tras el doble terremoto del 24 de junio.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió este martes que en el estado de La Guaira, la zona más golpeada por los sismos, persisten graves dificultades para acceder a alimentos, mientras los servicios esenciales y las comunicaciones siguen afectados.
La situación también genera creciente preocupación entre los habitantes. “Estamos durmiendo en el piso”, contó Jenny Tortoza desde Catia La Mar.
ACNUR alertó además que las limitaciones para distribuir la ayuda están provocando un aumento de las tensiones en las comunidades. Daniela Armas, una joven de 18 años, describió el escenario durante la entrega de provisiones: “Aquí dan provisiones pero a veces se matan por la comida (…), esto es como una gallera (…), ayer se entraron a golpes, es una locura”. Por su parte, Yohana Álvarez afirmó que “la falta de organización es horrible”.
A la crisis alimentaria se suma la preocupación sanitaria. El portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Christian Lindmeier, advirtió que el sistema de salud enfrenta una “presión extrema” y alertó sobre el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles por vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina.
Mientras continúan las tareas de asistencia, Naciones Unidas estima que unas 50.000 personas siguen desaparecidas y la NASA calcula que cerca de 58.000 edificios sufrieron daños o quedaron destruidos por los terremotos. Entretanto, la ayuda internacional continúa llegando al país para reforzar las operaciones de rescate y la atención a los damnificados.

