SANTO DOMINGO.- Una adolescente de 16 años fue la víctima del feminicidio ocurrido en Villa Altagracia, por el cual las autoridades mantienen la búsqueda de un hombre identificado como Raudy Jiménez Dicent, alias “Ayendi”, de 24 años, señalado como principal sospechoso.
El vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, explicó que el caso se encuentra en fase de investigación y que se está a la espera de los resultados de la autopsia realizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), para determinar de manera oficial la causa de muerte.
“De manera preliminar, se presume que la joven habría sido estrangulada por su pareja sentimental, pero aún se espera el informe del INACIF para establecer con certeza la causa del fallecimiento”, indicó Pesqueira.
Sin denuncias previas
El portavoz policial señaló que, hasta el momento, no existen reportes formales de desaparición de la joven ni denuncias previas por violencia de género contra el presunto agresor. No obstante, las autoridades continúan las investigaciones para determinar si existían antecedentes de conflicto entre ambos.
Asimismo, informó que se indaga el rol que desempeñaba el sospechoso en la propiedad donde ocurrió el hecho, ya que de forma preliminar se presume que laboraba como cuidador de la finca.
“Él tiene que entregarse, que le están dando seguimiento, que se entregue, para que no haya más derramamiento de sangre. Porque somos mucho, y no quiero otra más”, advirtió Miledys Cabrera, tía de la fallecida.
La familiar indicó que la relación entre ambos tenía alrededor de cinco meses y afirmó que Jiménez Dicent, de 24 años, habría dado señales previas de lo ocurrido.
“Él le envió una nota (de voz) a una persona y le dijo: ‘Te voy a mandar un regalo el viernes, este es el regalo’. Él tenía eso planificado. Pero nada, vamos a pedirle a Dios misericordia y cordura. Y que se entregue, que le estamos dando seguimiento”, sostuvo Cabrera.
Más de 30 casos de feminicidios han enlutado a República Dominicana en lo que va de 2026, aumentando de manera alarmante, sin que se vislumbre una señal por parte de las las autoridades para parar esta epidemia.



