WASHINGTON.-El presidente Donald Trump declaró este jueves que el Pentágono ya no transmitirá en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el autor del tiroteo de Fort Hood, tras las críticas bipartidistas recibidas por el anuncio y la declaración del vicepresidente JD Vance de que no la vería.
Trump afirmó en redes sociales que la difusión pública de la ejecución «podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a los terroristas y a la escoria como Hasan».
Sin embargo, añadió que «muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir, ya sea por transmisión en vivo o a través de cualquier otro medio visual».
El anuncio realizado a principios de este mes por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, de que la ejecución de Hasan sería pública, y la posterior confirmación del Pentágono de que se transmitiría en vivo, provocó un fuerte rechazo tanto de republicanos como de demócratas; muchos señalaron que las imágenes podrían utilizarse para alimentar la radicalización.
Cuando a principios de mes se le preguntó cómo se conciliaba la ejecución pública con su fe cristiana, Vance respondió: «No sé si eso realmente vaya a suceder».
«Así que, independientemente de la controversia sobre el método de ejecución, espero que la gente no olvide que se trata de un individuo que asesinó brutalmente a muchas personas inocentes», dijo Vance.
Pero continuó: «Dicho esto… mire, si finalmente se transmite en vivo, yo no la veré».
Hasan, un psiquiatra del Ejército con rango de mayor, entró el 5 de noviembre de 2009 en un edificio médico donde los soldados aguardaban en largas filas para recibir vacunas y la autorización médica necesaria para su despliegue. Gritó «Allahu akbar», que en árabe significa «¡Dios es grande!», y abrió fuego con una pistola equipada con mira láser. También disparó por la espalda a los soldados que huían hacia el estacionamiento.
Hasan fue declarado culpable de asesinar a 13 personas e herir a otras 32 en un tiroteo en la base militar de Texas. El ejército estadounidense no ha llevado a cabo una ejecución desde 1961 y no ha utilizado un pelotón de fusilamiento para ejecutar a un miembro de las fuerzas armadas desde la Segunda Guerra Mundial.
Hasan declaró que su intención era impedir que fueran a Afganistán a matar a sus correligionarios musulmanes. Un juez militar le prohibió presentar ese argumento como defensa durante su juicio de 2013. Hasan quedó parapléjico tras recibir un disparo en la espalda por parte de las fuerzas del orden y actualmente utiliza una silla de ruedas.
Hasan podría solicitar un largo aplazamiento de su ejecución, aunque, dado su comportamiento durante el juicio, es posible que no quiera hacerlo.


