Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.– Lo que antes era una norma o un derecho del conductor en esta ciudad, ha cambiado. Ahora, hay una nueva regla al circular por las diferentes vías de la Gran Manzana, que consiste en no tocar la bocina a los peatones para apresurarlos a cruzar la calle o el paso de cebra.
Los choferes que no tengan paciencia recibirán un ticket de multa. No se informó el monto. Los conductores y ciclistas deben permitir que los peatones crucen completamente la calle, de una acera a la otra, sin importar la dirección en la que se desplacen.
El cambio en la normativa entró en vigor recientemente, con el objetivo de proteger a los peatones en las intersecciones que no cuentan con semáforos ni señales de alto.
Cuando no haya semáforos o señales de control peatonal, o cuando estos no estén funcionando, cualquier conductor de vehículo o bicicleta debe detenerse por completo ante un peatón que cruce el paso.
En una ciudad con millones de habitantes, coches, motocicletas y bicicletas, los cruces se convierten en puntos de alto riesgo. La señal de paso peatonal cumple funciones clave:
Previene accidentes al obligar a los conductores a reducir la velocidad. Protege a los grupos más vulnerables: niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
Da confianza a quienes caminan: los peatones saben que cuentan con un espacio pensado para ellos. Favorece la movilidad sostenible al hacer que caminar sea más seguro y atractivo.
La ciudad de Nueva York comenzó 2026 con una de las noticias más alentadoras en materia de seguridad vial en más de un siglo. Durante el primer trimestre del año, la ciudad registró 42 muertes en incidentes de tránsito, una cifra que no solo representa una caída interanual del 7 %, sino que también se ubica como el tercer nivel más bajo desde que existen registros oficiales, iniciados en 1910.

De acuerdo con el informe, las muertes de peatones, uno de los indicadores más sensibles en términos de seguridad urbana, descendieron a 23 en los primeros 3 meses del año. Este número marca el nivel más bajo registrado para un primer trimestre desde hace más de un siglo, cuando el Ford Model T apenas comenzaba a circular y la motorización urbana era incipiente.
La mejora no se limita a quienes se desplazan a pie. También se registró una caída significativa en las muertes de ocupantes de vehículos. En total, 8 personas fallecieron dentro de automóviles o camiones, 2 menos que en el mismo período de 2025, lo que constituye otro récord histórico de reducción.
El comisionado de Transporte de la ciudad, Mike Flynn, atribuyó estos resultados a una combinación de políticas públicas enfocadas en rediseñar las calles y reforzar la fiscalización. “Nueva York lidera la reducción de muertes viales en el país, con logros sostenidos gracias al rediseño específico de calles y a la aplicación selectiva de sanciones por exceso de velocidad, saltarse semáforos y otras conductas peligrosas”, señaló.


