Por Francis Cuevas
Salvador Holguín, empresario de la comunicación y director del grupo de medios Hilando Fino, ha sido una figura de presencia pública y política en la provincia de Dajabón.
Durante el proceso electoral de 2020, su participación en la contienda senatorial lo colocó en el centro del debate político de su provincia.
Desde la perspectiva de sus simpatizantes, el caso de Holguín representa una reflexión sobre la lealtad política y el reconocimiento a quienes aportan a un proyecto.
La inconformidad que se atribuye a su relación con el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y con el presidente Luis Abinader plantea una pregunta: ¿qué ocurre cuando una persona considera que sus aportes políticos no reciben el reconocimiento esperado?
La palabra traición expresa la valoración de quienes entienden que Holguín merecía mayor respaldo y consideración por su participación política y su influencia en los medios de comunicación.
Sin embargo, para establecer responsabilidades concretas, es necesario distinguir entre los hechos electorales verificables y las interpretaciones políticas de sus seguidores.
En definitiva, este caso puede presentarse como un debate sobre el compromiso, la gratitud y el trato que reciben los dirigentes y aliados después de contribuir a una causa política. Porque en política, la verdadera lealtad no debería medirse únicamente durante las campañas, sino también por la forma en que se reconoce a quienes han participado en ellas.
Nota: Francis Cuevas, es abogado y comentarista en el programa «Derecho al descubierto» que se transmite de lunes a viernes de 10 a 11 de la noche por Hilando Fino Tv.

