SANTO DOMINGO.- Un informe de expertos de las Naciones Unidas revela que municiones vinculadas a los arsenales de la Policía Nacional y el Ejército de República Dominicana terminaron en manos de bandas criminales haitianas, entre ellas la peligrosa organización 400 Mawozo.
El documento señala posibles desvíos de armamento y recoge informaciones sobre la presunta participación de agentes corruptos de los organismos de seguridad dominicanos.
Los hallazgos generan preocupación ante la grave crisis de violencia que atraviesa Haití, donde grupos armados mantienen bajo amenaza a miles de familias mediante secuestros, extorsiones y ataques. El informe identifica municiones utilizadas por organizaciones criminales cuyas características coinciden con las de materiales pertenecientes a las fuerzas de seguridad dominicanas.
- 908,001 artículos, principalmente municiones, fueron desviados del arsenal de la Policía Nacional, según el informe.
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Municiones identificadas con las siglas ERD fueron encontradas durante inspecciones de material incautado en Haití en febrero de 2026.
Municiones dominicanas llegan a bandas haitianas
De acuerdo con el Panel de Expertos del Consejo de Seguridad de la ONU, las organizaciones criminales 400 Mawozo y Canaan han fortalecido su presencia en localidades del centro de Haití, tomando el control de rutas utilizadas para el tráfico de mercancías, armas y municiones desde zonas próximas a la frontera dominicana.
Durante inspecciones realizadas en Puerto Príncipe en 2026, los expertos identificaron municiones utilizadas por 400 Mawozo y otras bandas de Bel-Air, con características similares a las de proyectiles desviados de la Policía dominicana, según investigaciones anteriores.
La organización 400 Mawozo es conocida por su participación en secuestros y otros hechos violentos. Su líder, Joseph Wilson, alias Lanmo San Jou, figura entre los más buscados por el FBI, mientras que el Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta un millón de dólares por información que permita su arresto o condena.
El informe también hace referencia a una investigación de 2024 relacionada con la incautación de 5.000 cartuchos calibre 5,56 milímetros en Mirebalais, Haití.
Tras recibir esa información, las autoridades dominicanas realizaron un inventario en la Policía Nacional que permitió detectar el desvío de cientos de miles de municiones, entre ellas más de 489,000 cartuchos de 9 milímetros, 230,000 de calibre 5.56 y 93,000 cartuchos de calibre 12.
Estos hallazgos guardan relación con la Operación Pandora, investigación iniciada por el Ministerio Público en octubre de 2024 contra una presunta red dedicada a sustraer municiones de los depósitos policiales.
En ese expediente, el Ministerio Público señala al coronel Narciso Antonio Feliz Romero como presunto cabecilla de la estructura, que habría sustraído más de 900,000 proyectiles, ocasionando un perjuicio al Estado superior a 92 millones de pesos.
Entre los demás imputados figura el capitán Nelson Valdez, quien estaba a cargo del Depósito de Armas, Municiones y Pertrechos de la institución.
Autoridades investigan desvío de municiones
Otro de los aspectos destacados del informe es el hallazgo de municiones identificadas con las siglas ERD, correspondientes al Ejército de República Dominicana.
Según los expertos de Naciones Unidas, algunos de estos cartuchos fueron fabricados en 2022 por la Industria Militar de Colombia (Indumil), mediante contratos relacionados con el Ejército dominicano y el Ministerio de Defensa.
La identificación de los lotes 9, 10, 11 y 12 permitió establecer características de los proyectiles encontrados en territorio haitiano.
El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor Bisonó, afirmó que determinadas municiones calibre .50 mencionadas en el informe corresponden a materiales antiguos y sostuvo que no existe claridad sobre cuándo pudieron haber llegado a Haití.
Sin embargo, el documento también identifica municiones de fabricación más reciente, marcadas con las siglas del Ejército dominicano.
El experto en seguridad ciudadana Daniel Pou consideró que estos hallazgos plantean interrogantes sobre los mecanismos utilizados para extraer o comercializar materiales pertenecientes a las instituciones militares.
Pou señaló que una de las posibilidades es que las municiones fueran sustraídas de arsenales oficiales, aunque también advirtió sobre la hipótesis de que se realizaran adquisiciones a nombre de instituciones dominicanas para, posteriormente, desviarlas hacia Haití.
El especialista recordó que las bandas haitianas también reciben armas y municiones procedentes de Estados Unidos, por lo que considera necesario examinar las distintas rutas de abastecimiento.
En el ámbito político, el diputado del Partido de la Liberación Dominicana, Charlie Mariotti, pidió identificar a los responsables y aplicar las consecuencias correspondientes si se comprueban las irregularidades.
Mientras, la diputada oficialista Soraya Suárez reclamó sanciones severas contra quienes resulten involucrados, y el legislador Ramón Bueno sostuvo que el Gobierno debe ampliar las investigaciones.
El informe también recoge que, en diciembre de 2025, un segundo teniente del Ejército dominicano fue arrestado en San Juan de la Maguana junto a un ciudadano haitiano, mientras transportaban 1,516 cartuchos de municiones en una motocicleta.
No obstante, el Panel de Expertos indicó que todavía esperaba información adicional de las autoridades dominicanas sobre las unidades militares que utilizaron los lotes identificados y la existencia de otras investigaciones.
«Ante estos señalamientos, el Ministerio de Defensa informó que mantiene abierta una investigación para determinar cómo municiones vinculadas a los arsenales nacionales llegaron a territorio haitiano y terminaron en poder de organizaciones criminales».

